El puerto de Melilla ha registrado un descenso del 34,6% en el número de pasajeros y del 34,8% en vehículos durante la Operación Paso del Estrecho (OPE), en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según los datos ofrecidos por la Autoridad Portuaria, entre el 15 de junio y mediados de julio se han contabilizado 57.900 pasajeros frente a los 88.600 de 2024, y 13.068 vehículos frente a los 20.064 del pasado año.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla, Manuel Ángel Quevedo, ha vinculado esta caída a la reducción de rotaciones en la línea con Almería. Según ha explicado, esta ruta ha sufrido un recorte importante en el número de frecuencias, mientras que la conexión con Málaga ha mantenido niveles similares a los del ejercicio anterior, con una bajada de apenas el 1%.
Quevedo ha detallado que la pérdida de tráfico ha repercutido en el crecimiento de otras rutas del entorno, como Almería-Nador o Motril-Alhucemas, que han captado parte del flujo que tradicionalmente utilizaba el enlace con Melilla. «El actual contrato marítimo ha favorecido a otras conexiones en detrimento de la línea Almería-Melilla», ha afirmado.
En este sentido, ha asegurado que el contrato de obligación de servicio público actualmente en vigor no se adapta a las necesidades reales del territorio, y ha insistido en la necesidad de no prorrogarlo. «Ya se ha consumido medio año de vigencia y la experiencia acumulada debe servir para plantear un nuevo contrato que pueda entrar en funcionamiento el 1 de enero de 2027», ha declarado.
Quevedo ha anticipado que, en caso de un cambio en el Gobierno central, «casi garantiza» la redacción de un nuevo marco contractual a partir de mediados de 2026 que recoja las demandas de los usuarios melillenses y permita reorganizar las rutas con mayor eficiencia.
A pesar del descenso en el número de viajeros, el presidente ha señalado que los buques operan al máximo de su capacidad debido a la reducción de rotaciones. “Estamos trabajando con aproximadamente la mitad de las rotaciones que había en 2024, pero los barcos llegan completos. El problema es que muchos melillenses ya no pueden encontrar disponibilidad de camarotes para lo que queda de verano”, ha indicado.
Esta situación, ha añadido, tiene implicaciones tanto económicas como logísticas. «La pérdida de conexiones afecta no solo al puerto, sino también a la estación marítima y a las navieras, que mantienen sus costes operativos mientras el volumen de pasajeros y vehículos ha disminuido de forma significativa», ha advertido.
Finalmente, Quevedo ha apuntado que, aunque la caída de usuarios en la OPE pueda parecer asumible desde una perspectiva local, sus efectos sobre la actividad portuaria y comercial son relevantes. «Estamos alimentando rutas alternativas, mientras la conexión Almería-Melilla pierde peso», ha concluido.

