La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha recibido un total de seis propuestas para la redacción del proyecto y posterior ejecución de las obras de ampliación y remodelación parcial de las instalaciones fronterizas de control de mercancías. De estas, solo cuatro han superado los requisitos técnicos exigidos en el pliego de condiciones del expediente, tras quedar excluidas dos ofertas por no alcanzar la puntuación mínima en la valoración de calidad técnica.
Las propuestas aceptadas han sido presentadas por Asch Infraestructuras y Servicios, Dragados, Vías y Construcciones y la unión temporal de empresas formada por Ortiz Construcciones y Proyectos junto a Ampe Obras e Ingeniería. Los importes ofertados se sitúan entre los 7.046.570,16 y los 7.590.606,83 euros. El presupuesto base de licitación, publicado el pasado mes de diciembre, asciende a 10.448.958,2 euros, IVA incluido.
El proyecto tiene como finalidad adaptar y ampliar dos instalaciones diferenciadas: el Puesto de Control Fronterizo (PCF), donde se inspeccionan productos de origen animal destinados al consumo humano, y el Recinto Aduanero Habilitado, por el que transitan el resto de mercancías. El plazo previsto para la ejecución de los trabajos es de un año y nueve meses.
La intervención contempla una ampliación significativa del Recinto Aduanero Habilitado, construido en 2013, para aumentar la capacidad de inspección tanto de productos de origen animal como no animal. Actualmente, el control de productos vegetales se realiza a través de 12 muelles, cifra que se verá incrementada hasta un total de 30 puertas de inspección. Esta mejora busca agilizar el flujo de mercancías, reducir tiempos de espera y dar respuesta al constante crecimiento del tráfico comercial que registra el enclave.
El pliego de condiciones técnicas subraya la necesidad de adecuar las instalaciones a las exigencias de los organismos comunitarios, con el fin de mantener la operatividad del puerto frente a un escenario regulatorio cada vez más exigente.
Entre las actuaciones previstas figura la construcción de una nueva nave de inspección dotada de 18 puertas y equipada con espacios funcionales para el personal de los distintos servicios de inspección. El edificio dispondrá de salas específicas, almacenes logísticos, vestuarios y dependencias adaptadas a las necesidades de entidades como Sanidad Exterior y el Soivre (Servicio Oficial de Inspección, Vigilancia y Regulación de las Exportaciones Agrícolas al Extranjero).
Además, se ha proyectado un nuevo módulo administrativo de aproximadamente 37 metros de longitud y cinco metros de fondo. Este espacio permitirá centralizar los actuales servicios dispersos entre diferentes edificios e incluirá despachos de unos 18 metros cuadrados y una sala de reuniones. El diseño incorpora criterios de sostenibilidad, con sistemas de climatización eficiente y aislamiento acústico.
En cuanto al módulo de inspección de animales vivos, está prevista su remodelación con la incorporación de un área al aire libre —identificada como zona “Sandach”— destinada al depósito de animales muertos y al alojamiento temporal de animales ungulados en situaciones de calor extremo, cuando su permanencia en espacios cerrados no es aconsejable. Esta solución responde a la normativa europea sobre bienestar animal y a la necesidad de dotar al recinto de mayor versatilidad operativa.
El proyecto también contempla medidas medioambientales como la instalación de cubiertas vegetales para reducir la incidencia solar sobre los edificios y la incorporación de sistemas de recogida y reutilización de aguas pluviales para el riego de zonas ajardinadas.

