domingo, 1 de marzo de 2026
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La Alianza Gemini de Maersk y Hapag-Lloyd alcanza una fiabilidad del 93,2% en junio, pero persiste la incógnita sobre su sostenibilidad económica

La Alianza Gemini, integrada por Maersk y Hapag-Lloyd, logró en junio una fiabilidad del 93,2% en sus servicios Este-Oeste, marcando un nuevo estándar en la industria marítima.

Redacción··Mercancías·3 minImprimir
La Alianza Gemini de Maersk y Hapag-Lloyd alcanza una fiabilidad del 93,2% en junio, pero persiste la incógnita sobre su sostenibilidad económica

La Alianza Gemini, formada por las navieras Maersk y Hapag-Lloyd, ha alcanzado en junio una fiabilidad del 93,2% en sus servicios Este-Oeste, en el primer mes de operación completa de su red conjunta. Esta cifra representa un nuevo referente en el sector, muy por encima del promedio de fiabilidad de la industria, que en los últimos años ha rondado el 50%. Sin embargo, la consultora Drewry advierte que el verdadero reto estará en comprobar si el modelo hub and spoke implementado por Gemini resiste el test de eficiencia en costes operativos.

La Alianza Gemini representa un cambio estructural en la operativa marítima, sustituyendo el modelo tradicional de múltiples escalas por un sistema basado en pocos puertos principales conectados a través de terminales propias y nodos de transbordo. Según Maersk, este enfoque ha permitido mejorar notablemente la puntualidad, acortar los tiempos de tránsito y ofrecer mayor previsibilidad en las rutas entre Asia, Europa y el Pacífico. “Más que un cambio de red, se trata de un cambio de mentalidad para el sector”, ha señalado su CEO, Vincent Clerc.

Drewry confirma en su último informe que los servicios de línea principal de Gemini han duplicado el rendimiento de puntualidad de los buques de Ocean Alliance y Premier Alliance en las rutas clave Asia–Europa y transpacíficas durante el mes de junio. No obstante, también señala que el 10% de los buques de Gemini continúa registrando demoras superiores a 24 horas.

La evolución desde el inicio de operaciones de Gemini en febrero ha sido significativa: entonces, la fiabilidad se situaba en torno al 60%, mientras que en los meses de abril y mayo ya había superado el 90% en métricas consolidadas (“All Arrivals” y “Trade Arrivals”), situándose muy por encima de competidores como MSC (70%-77%) y las alianzas tradicionales.

La mejora general en los niveles de fiabilidad ha sido destacable también en el conjunto del mercado. Según Sea-Intelligence, la fiabilidad global en mayo se incrementó 7,4 puntos porcentuales respecto a abril, hasta alcanzar el 65,8%, el valor más alto desde noviembre de 2023. En el ranking de operadores, Maersk lideró con un 75,9%, seguida de Hapag-Lloyd con un 72,5%.

No obstante, la congestión portuaria sigue condicionando el rendimiento operativo de las navieras. Drewry destaca que los problemas persistentes en terminales de Asia y Europa han afectado a las tres grandes alianzas. En este contexto, Gemini ha logrado sortear algunos de los cuellos de botella gracias al uso de centros de transbordo menos saturados, como Róterdam Bremerhaven o Tánger Med, en lugar de enclaves congestionados como Amberes, donde la fiabilidad de los horarios puede reducirse hasta en un 20%.

La consultora subraya que la capacidad de Maersk y Hapag-Lloyd para operar tanto los buques como sus propias terminales ha sido determinante en la mejora del desempeño. Esta integración les ha permitido una mejor coordinación entre programación, manipulación en puerto y asignación de franjas de atraque. Sin embargo, advierte que ni siquiera esta ventaja puede compensar del todo los efectos de una congestión severa y prolongada.

Uno de los aspectos clave que aún debe resolverse es el impacto económico del modelo hub and spoke. Drewry considera que para que la Alianza Gemini sea considerada un éxito completo, será necesario que los costes unitarios por TEU transportado se mantengan estables o registren un aumento marginal frente al modelo anterior. La evaluación de este punto se podrá realizar con mayor precisión una vez se publiquen los resultados del segundo trimestre de Hapag-Lloyd, previstos para el próximo 14 de agosto.

Por el momento, el primer trimestre solo refleja un mes de operación bajo el nuevo esquema, sin datos concluyentes. La atención del mercado y los analistas se centra ahora en los efectos financieros del cambio de modelo, especialmente en un contexto de presión sobre márgenes y demanda volátil.

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