Cientos de personas han participado este domingo en Algeciras en la manifestación convocada por la plataforma Salvemos Rinconcillo bajo el lema “La playa y las marismas se nos mueren”. La movilización ha reclamado a la Demarcación de Costas Andalucía Atlántico, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que apruebe de forma definitiva las actuaciones necesarias para garantizar la estabilidad de la playa de El Rinconcillo y del paraje natural Marismas del Palmones.
Este espacio, incluido en la Red Natura 2000, cumple un papel relevante en las rutas migratorias de numerosas especies de aves que cruzan el Estrecho de Gibraltar. La plataforma advierte que la rotura del cordón dunar y la pérdida progresiva de arena, unida a la alteración de las corrientes marinas, están poniendo en riesgo tanto el ecosistema como el uso social de la playa.
Según los convocantes, el origen de este proceso se encuentra en la difracción lateral de las mareas provocada por el alargamiento del rompeolas del puerto de Algeciras. Desde su creación en 2020, Salvemos Rinconcillo ha organizado cuatro manifestaciones en la zona con el objetivo de exigir soluciones técnicas que detengan la erosión.
En esta ocasión, la marcha ha comenzado junto a los módulos municipales situados junto al hostal Bahía y ha finalizado en el límite del espacio protegido. Durante el recorrido, se han sumado vecinos, asociaciones locales, representantes de partidos políticos y colectivos medioambientales.
Antes de iniciar la manifestación, Isabel Torres, integrante de Salvemos Rinconcillo y miembro de Verdemar Ecologistas en Acción, ha leído un manifiesto en el que ha afirmado que las protestas continuarán mientras no se adopten medidas efectivas. La portavoz ha insistido en que la colocación de diques y otras actuaciones de ingeniería costera son esenciales para detener la degradación del litoral.
La plataforma ha recordado que la playa de El Rinconcillo es un enclave de referencia para el ocio y el turismo de la ciudad, así como un espacio de interés ecológico que alberga especies de flora y fauna protegidas. Las Marismas del Palmones, por su parte, forman un humedal de gran valor ambiental, reconocido como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Los organizadores han señalado que la pérdida de arena no solo afecta al paisaje y a la biodiversidad, sino que también tiene consecuencias económicas y sociales para la localidad. Por ello, han reclamado que se agilicen los estudios técnicos y se ejecute un proyecto que garantice la recuperación y el mantenimiento de la playa y de las marismas a largo plazo.

