Hapag-Lloyd ha cerrado el primer semestre de 2025 con un EBITDA de grupo de 1.800 millones de euros y un EBIT de 600 millones de euros. El beneficio neto se ha situado en 700 millones de euros. La compañía ha señalado que los frecuentes cambios en las políticas comerciales de Estados Unidos han generado una demanda y unas tarifas de flete volátiles, mientras que la congestión portuaria y la situación de seguridad en el mar Rojo han afectado a las operaciones.
En el segmento de transporte marítimo de línea, los ingresos han ascendido a 9.500 millones de euros en los seis primeros meses del año, impulsados principalmente por un aumento del 11% en los volúmenes transportados, que han alcanzado los 6,7 millones de TEU frente a los 6,1 millones del mismo periodo de 2024. Este crecimiento ha estado motivado sobre todo por el incremento de los tráficos Este-Oeste. La tarifa media de flete se ha mantenido estable, con 1.400 dólares por TEU frente a los 1.391 dólares del ejercicio anterior.
El EBIT de este segmento se ha reducido a 1.700 millones de euros y el beneficio a 600 millones de euros, una evolución que la compañía atribuye a los costes iniciales de la nueva red Gemini, así como a la congestión y la inflación generalizada.
En la división de terminales e infraestructuras, Hapag-Lloyd ha incrementado sus ventas y beneficios. El EBITDA ha ascendido a 72 millones de euros y el EBIT a 34 millones de euros. Además, en marzo de 2025 se ha ampliado la cartera de terminales con la adquisición de una participación mayoritaria en CNMP LH, en Le Havre (Francia).
El consejero delegado de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen, ha destacado el incremento de volúmenes en un mercado volátil y el arranque del servicio Gemini, que, según la naviera, está estableciendo nuevos estándares en fiabilidad de los itinerarios. También ha subrayado los avances en la expansión de Hanseatic Global Terminals y la intención de mantener el foco en calidad, crecimiento y eficiencia operativa durante el segundo semestre, optimizando costes y ayudando a los clientes a adaptarse al entorno de mercado.
Tras los resultados obtenidos, y en línea con las previsiones, el consejo de administración ha ajustado su pronóstico de beneficios para el conjunto del ejercicio 2025. La compañía espera ahora un EBITDA de entre 2.500 a 3.400 millones de euros y un EBIT de entre 200 a 1.100 millones de euros. No obstante, ha advertido de que la previsión sigue sujeta a una elevada incertidumbre debido a los desafíos geopolíticos y a la volatilidad de las tarifas de flete.

