La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, a través de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA), ha adjudicado por 931.700 euros la construcción de tres nuevas naves industriales en el puerto de Adra (Almería) destinadas a prestar servicio a la flota pesquera. Los espacios, de uso productivo y auxiliar, podrán ser ocupados por empresas del sector mediante autorización o concesión administrativa, con el objetivo de dinamizar la actividad económica vinculada a la pesca y a los servicios portuarios, según ha comunicado la Junta de Andalucía.
La consejera de Fomento, Rocío Díaz, ha señalado que la intervención “contribuirá a la modernización” del recinto y la encuadra en la línea de inversiones desplegada en los últimos años. En este sentido, ha cifrado en 9,4 millones de euros el volumen invertido desde el inicio del actual Gobierno andaluz, cuantía dirigida a mejorar la operativa y las dotaciones de los puertos autonómicos. El contrato fija un plazo de ejecución estimado de diez meses a partir del inicio de las obras.
El proyecto contempla un edificio diáfano de 30 metros de longitud por 20,28 de anchura, ejecutado como un volumen único mediante estructura metálica de pórticos con vigas y pilares de perfiles convencionales de acero laminado. La superficie construida total será de 798,57 m². La edificación se resuelve como tres naves adosadas, sin medianería interior en origen, y con cubiertas a dos aguas preparadas para alojar una instalación fotovoltaica. La solución de cubierta se diseña para optimizar la inclinación y, con ello, el rendimiento de las placas, con el fin de reducir consumos energéticos y favorecer el uso de energía de origen renovable.
El programa funcional incluye una planta altillo interior situada a 3,3 metros de altura, inicialmente diáfana pero concebida para permitir su compartimentación futura. El acceso al altillo se proyecta mediante escaleras metálicas independientes desde cada una de las posibles estancias resultantes, de manera que cada unidad funcional pueda operar con circulación y evacuación propias.
Las redes e instalaciones —eléctrica, protección contra incendios, fontanería, pluviales y saneamiento— se dimensionan considerando la eventual división del edificio en tres naves independientes. Esta previsión posibilita que, en caso de segregación, cada espacio disponga de acometidas y cuadros propios, así como de sectorización para incendios conforme a la normativa aplicable. La envolvente y los huecos de fachada se completan con accesos en cada frente libre, incluyendo puertas basculantes de chapa para vehículos y puertas peatonales, con el fin de facilitar la carga y descarga y la circulación interna.
El régimen de ocupación previsto —autorización o concesión— permitirá adaptar los espacios a distintos usos vinculados a la cadena de valor de la pesca: almacenamiento de pertrechos y aparejos, preparación y acondicionamiento de productos, talleres auxiliares y servicios de mantenimiento. La configuración diáfana y la previsión de instalaciones por módulos buscan reducir plazos de puesta en servicio una vez otorgados los títulos habilitantes.
El puerto de Adra compagina la actividad pesquera con la náutico-recreativa. La flota local integra buques de artes menores, cerco y arrastre, con un volumen de pesca desembarcada de 1.528 toneladas en 2023. En el ámbito deportivo, el recinto dispone de 286 atraques de gestión directa y otros 192 gestionados por el Club Náutico, lo que configura un uso mixto que convive con los servicios industriales y de apoyo a la flota.
Con esta actuación, la APPA incorpora nueva capacidad edificatoria orientada a la actividad pesquera y a servicios asociados, con criterios de eficiencia energética y posibilidad de escalado por fases. La combinación de estructura metálica, cubierta a dos aguas con generación fotovoltaica y preinstalaciones sectorizables pretende facilitar la adaptación de las naves a diferentes operadores y procesos, dentro del marco regulatorio de los puertos autonómicos.

