El Puerto de Charleston (Estados Unidos) ha alcanzado un nuevo hito en el desarrollo de su futura infraestructura ferroviaria con la instalación de seis grúas pórtico eléctricas sobre rieles, dentro de un proyecto que permitirá ampliar significativamente la capacidad operativa de SC Ports y consolidar el crecimiento de la Terminal Leatherman.
Las obras forman parte de un programa estratégico orientado a reforzar la intermodalidad del puerto. La terminal ferroviaria, cuya inauguración está prevista para principios de 2026, contará con capacidad para gestionar hasta un millón de transferencias intermodales al año. Paralelamente, se ha avanzado en la construcción de una carretera de acarreo de aproximadamente 1,6 kilómetros de longitud, diseñada específicamente para el transporte exclusivo de mercancías entre la terminal y el recinto ferroviario.
Estas inversiones se alinean con las proyecciones de crecimiento del sistema portuario del estado de Carolina del Sur, con unos trabajos que tienen como objetivo garantizar que el puerto mantenga su competitividad a medio y largo plazo.
En este sentido, el desarrollo de nuevas infraestructuras responde también al crecimiento sostenido de las instalaciones ferroviarias interiores y a la necesidad de ofrecer mayor eficiencia a los clientes. La conexión directa entre el puerto y la red ferroviaria, una vez operativa, permitirá reducir los tiempos de tránsito terrestre y mejorar la eficiencia en la cadena logística, reforzando la posición de Charleston entre los principales puertos de contenedores de Estados Unidos.
La Terminal Hugh K. Leatherman, inaugurada en 2021, representa la expansión más reciente del puerto y ha sido concebida como un activo estratégico para absorber parte de la demanda prevista en los próximos años. Su desarrollo se ha planificado en varias fases y está orientado a atender buques de gran tamaño y a mejorar las capacidades intermodales del puerto.
Con esta inversión, SC Ports se sitúa en línea con la tendencia de los principales enclaves portuarios norteamericanos que están priorizando la conexión ferroviaria como vía para optimizar la logística terrestre, reducir la congestión vial y contribuir a una mayor sostenibilidad del transporte. La incorporación de grúas eléctricas responde, además, al compromiso del puerto con una operativa más eficiente desde el punto de vista energético y medioambiental.

