La empresa catalana Roll’eat ha presentado la colección Seahorse, una nueva línea de envoltorios reutilizables que combina diseño, funcionalidad y compromiso ambiental. Inspirada en los caballitos de mar y desarrollada en colaboración con el Seahorse Project de la entidad Ambiens, esta colección pretende ofrecer una alternativa sostenible a los envoltorios desechables, al tiempo que contribuye de forma directa a la conservación de los ecosistemas marinos.
Según estimaciones del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entre 75 y 199 millones de toneladas de plástico contaminan actualmente los océanos. Naciones Unidas ha cifrado en más de 17 millones las toneladas métricas vertidas al mar solo en 2021, mientras que el Parlamento Europeo sitúa esta cifra anual entre 4,8 y 12,7 millones. La acumulación de estos residuos ha generado una «sopa tóxica» que afecta gravemente a la biodiversidad marina.
La fundadora y CEO de Roll’eat, Meritxell Hernández, ha señalado que “la contaminación marina es particularmente perjudicial, en parte porque los animales marinos confunden los fragmentos de plástico con comida, lo que puede provocar su intoxicación y muerte”. Asimismo, ha recordado que cada persona puede ingerir más de 50.000 partículas de microplástico al año, sin contar las que se inhalan, lo que también tiene implicaciones para la salud humana.
En este contexto, Roll’eat ha apostado por reforzar su línea de productos reutilizables con la colección Seahorse, formada por los modelos Boc'n'Roll y Snack'n'Go, ilustrados con motivos de caballitos de mar. Estas especies, además de simbolizar la fragilidad de los ecosistemas marinos, son uno de los focos de actuación del Seahorse Project, una iniciativa centrada en su estudio y conservación. Por cada unidad vendida de esta colección, la empresa destina un euro a este proyecto.
La propuesta de Roll’eat busca facilitar al consumidor la adopción de hábitos más sostenibles mediante soluciones prácticas para el día a día. “Esta colección ofrece una respuesta tangible a la crisis de los residuos plásticos, promoviendo una alternativa sostenible a los envoltorios de un solo uso”, ha indicado Hernández. En su opinión, “los pequeños gestos cotidianos, como la elección de productos reutilizables, generan un impacto positivo y significativo en la lucha contra la contaminación”.
Los productos de la colección Seahorse han sido diseñados para prolongar su vida útil y reducir el impacto ambiental asociado a los residuos de envases, especialmente en un momento en que las cifras de contaminación oceánica mantienen una tendencia al alza.

