La Unión Europea ha seleccionado 13 proyectos en el marco de la Misión “Restaurar nuestros Océanos y Aguas”, con una inversión global de 116 millones de euros procedentes del programa Horizonte Europa. Estas iniciativas se desplegarán en diferentes cuencas marítimas y fluviales —Atlántico y Ártico, Mediterráneo, Báltico y Mar del Norte, y la región Danubio-Mar Negro— con el objetivo de mejorar la salud de los ecosistemas acuáticos y contribuir a la transición hacia una economía azul sostenible.
Los proyectos combinan investigación científica, innovación tecnológica y participación social, con la implicación de universidades, centros de investigación, pymes, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil.
Entre los seleccionados figura SEAMPHONI, coordinado por la Universitat Politècnica de Catalunya, que recibirá 11,1 millones de euros para aplicar tecnologías de ADN ambiental, acústica e imágenes en la monitorización de biodiversidad marina. El objetivo es avanzar hacia un Gemelo Digital Marino interoperable con el Gemelo Digital Europeo del Océano.
En la cuenca del Danubio, dos proyectos actuarán sobre los corredores migratorios de peces. DanubeLifelines, liderado por la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida de Viena, cuenta con 7,8 millones de euros para restaurar hábitats y eliminar barreras en la migración de especies como el salmón del Danubio o el esturión. Por su parte, SWIM, coordinado por la Universidad de Zagreb, dispone de 7,5 millones para mejorar la conectividad fluvial y la calidad de las aguas mediante soluciones innovadoras, desde pasos para peces hasta la recuperación de criaderos.
En el ámbito pesquero, la Universidad Técnica de Dinamarca lidera el proyecto ECO-CATCH, con 8,5 millones de financiación, destinado a reducir capturas accesorias en el Báltico y el Mar del Norte mediante diez tecnologías innovadoras, entre ellas detectores de inteligencia artificial instalados en las redes de arrastre. A su vez, MarineGuardian, coordinado por la empresa islandesa Matís, recibirá 8 millones para desarrollar herramientas que permitan a la flota minimizar los impactos sobre hábitats sensibles y adaptar sus prácticas a los objetivos de biodiversidad de la UE.
Otros proyectos se centran en la participación ciudadana y la dimensión social. CS-MACH1, con sede en Italia, creará una red europea de ciencia ciudadana marina para integrar datos generados por voluntarios en plataformas como EMODnet. INSPIRI, liderado desde Eslovenia, combinará ciencia y arte para elaborar escenarios de futuro y laboratorios de transformación que faciliten el compromiso social con la restauración de ecosistemas.
El componente comunitario también está presente en BlueActionBANOS, BlueActionAA, SoS2LearnDBS y TASC-RestoreMed, cada uno con 12,5 millones de euros. Estas iniciativas ofrecerán apoyo financiero y técnico a actores locales de las distintas cuencas marítimas y fluviales, favoreciendo la replicabilidad de soluciones de conservación y restauración.
Además, el proyecto CO-WATERS, coordinado por la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, trabajará en la creación de una coalición de ciudades y regiones costeras que facilite el acceso a recursos y conocimiento para acelerar la transición ecológica.
Finalmente, EDITO2, gestionado por Mercator Ocean (Francia), recibirá 14 millones de euros para consolidar el Gemelo Digital del Océano Europeo, que integrará datos de alta resolución y permitirá a investigadores, administraciones y ciudadanos disponer de una herramienta avanzada de seguimiento y planificación.
Las iniciativas seleccionadas refuerzan el papel de los faros regionales de la Misión —Atlántico-Ártico, Mediterráneo, Báltico-Mar del Norte y Danubio-Mar Negro— como espacios de demostración y despliegue de soluciones, con el horizonte puesto en 2030.

