La Autoridad Portuaria de Baleares (APB), en colaboración con el Ayuntamiento de Palma, ha presentado el proyecto de reordenación del Portitxol, una iniciativa orientada a transformar este enclave del litoral palmesano en un espacio urbano más accesible, abierto al uso ciudadano y con una reorganización funcional de los usos portuarios actuales. La propuesta supondrá la liberación de 4.300 metros cuadrados para uso público, la creación de 5.500 metros cuadrados de zonas verdes y la eliminación de barreras arquitectónicas, mejorando así la conexión entre el barrio y el mar. El proyecto plantea un rediseño integral del paseo marítimo y de la desembocadura del torrente de na Bàrbara, donde se eliminará el actual desnivel de cuatro metros entre el paseo y los muelles para facilitar el tránsito peatonal.
Entre las actuaciones previstas, destaca la creación de una gran plaza pública frente al mar, la peatonalización de la calle de la Sirena y la reordenación de accesos para vehículos, con prioridad para residentes y peatones. También se contempla un aparcamiento en superficie para residentes y un aparcamiento subterráneo, en sustitución de espacios actualmente ocupados por tráfico rodado y marina seca.
El proyecto prevé compatibilizar los usos vecinales con las actividades comerciales, de restauración y portuarias existentes. De esta manera, se reorganizan los espacios para favorecer una convivencia armónica entre las funciones ciudadanas y las portuarias, generando nuevas áreas de esparcimiento, descanso y actividad comercial.
En el ámbito portuario, se actuará sobre las infraestructuras y servicios náutico-deportivos, con la redistribución de espacios infrautilizados y la creación de nuevos atraques para embarcaciones de pequeña eslora. El Club Nàutic Portitxol trasladará su escuela de vela al muelle de pescadores, mientras que el varadero y la marina seca se ubicarán en la zona de Troneras. Ambas áreas, actualmente con distribución poco eficiente y servicios limitados, serán objeto de una reconfiguración funcional que incluye una estación de servicio de combustible para embarcaciones y una optimización del espejo de agua, especialmente orientada a atender la demanda de amarres de carácter social.
Una de las soluciones más singulares será la construcción de una cubierta transitable adosada al espaldón del dique exterior de Troneras. Bajo esta estructura se habilitarán nuevos espacios para uso portuario, como almacenes, pañoles y talleres. Esta solución, ya aplicada anteriormente en el puerto del Molinar, permitirá generar nuevos recorridos peatonales con vistas al mar, integrando así el espacio portuario en el entorno urbano.
Situado en el extremo Este del puerto de Palma, el Portitxol es una pequeña dársena artificial utilizada mayoritariamente para el amarre de embarcaciones de recreo de hasta ocho metros de eslora. Actualmente, se gestionan unos 460 atraques de forma directa y otros 100 a través del Club Nàutico Portitxol. Además de su valor como espacio náutico, el Portitxol es un enclave de fuerte arraigo social, urbano y cultural en Palma, con una historia que se remonta a la época prehistórica y que ha evolucionado desde su uso pesquero y residencial hacia un espacio de ocio y contacto con el mar para los vecinos.

