El Sector Estatal del Mar de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO (FSC-CCOO) ha trasladado su preocupación ante el proceso de venta de Armas-Trasmediterránea a Balèaria Eurolíneas Marítimas y DFDS Iberia S.L., y ha mantenido contactos con los principales responsables de las tres compañías implicadas. Según el sindicato, tanto el consejero delegado de Armas, responsables de Trasmediterránea, el director general de DFDS como el presidente de Balèaria han expresado su compromiso con el mantenimiento del empleo en el marco de la operación.
CCOO subraya la relevancia del momento actual, que afecta directamente a la estabilidad laboral de más de un millar de trabajadores y trabajadoras, tanto en tierra como a bordo. La organización sindical recuerda que la operación está aún pendiente de aprobación por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y ha asegurado que permanecerá vigilante durante todo el proceso para que se respeten los acuerdos laborales alcanzados hasta la fecha.
Uno de los puntos señalados por el sindicato es el mantenimiento del pabellón español en los buques que serán transferidos, en concreto su permanencia en el Registro Especial de Buques y Empresas Navieras de Canarias. Esta cuestión se considera clave desde el punto de vista de la marina mercante española, no sólo por sus implicaciones operativas y fiscales, sino también por la protección de los derechos laborales del personal embarcado.
Desde FSC-CCOO han reiterado que su objetivo es garantizar que la nueva etapa empresarial no suponga un deterioro de las condiciones laborales existentes ni una pérdida de empleo. También han manifestado la necesidad de que se mantenga el carácter estratégico del transporte marítimo regular en el ámbito estatal, especialmente en las rutas que conectan la península con los archipiélagos canario y balear.
Aunque por el momento no se han detallado las condiciones del acuerdo de venta ni los términos laborales que regirán tras el traspaso de activos, el sindicato espera que las empresas implicadas formalicen por escrito los compromisos asumidos verbalmente en los encuentros mantenidos.
CCOO ha insistido en que continuará trabajando para que el proceso se realice con las máximas garantías para los trabajadores, tanto desde el punto de vista contractual como respecto al mantenimiento del marco regulador vigente. También ha instado a las autoridades competentes a considerar estos elementos en el análisis de la operación, especialmente en lo relativo a los efectos sobre la conectividad marítima y el empleo en el sector.
La federación considera que este tipo de procesos empresariales deben estar acompañados de una supervisión rigurosa que tenga en cuenta el interés general, más allá de las decisiones puramente corporativas o financieras.

