lunes, 2 de marzo de 2026
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Bruselas plantea aplicar de forma provisional el acuerdo comercial con Mercosur para agilizar su entrada en vigor

La Comisión Europea propone la aplicación provisional del acuerdo con Mercosur, que podría incrementar en un 39% las exportaciones europeas a la región sudamericana, beneficiando sectores.

Redacción··Instituciones·4 minImprimir
Bruselas plantea aplicar de forma provisional el acuerdo comercial con Mercosur para agilizar su entrada en vigor

La Comisión Europea estima que el pacto podría aumentar hasta un 39 % las exportaciones europeas a la región sudamericana, con un impacto significativo en sectores como el agroalimentario, la maquinaria o los productos químicos

La Comisión Europea ha propuesto aplicar provisionalmente la parte comercial del acuerdo de asociación con el Mercosur, con el objetivo de adelantar su puesta en marcha sin necesidad de esperar a la ratificación por parte de todos los Estados miembros. Esta fórmula permitiría comenzar a aplicar los beneficios arancelarios y de acceso al mercado mientras avanza el proceso político completo, que incluye también elementos de cooperación y diálogo institucional.

Según los cálculos de Bruselas, el acuerdo, una vez plenamente operativo, podría suponer un incremento del 39% en las exportaciones europeas a los países del bloque sudamericano (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), lo que equivale a más de 50.000 millones de euros adicionales en comercio bilateral.

En el caso de España, el Ministerio de Economía cifra las exportaciones al Mercosur en 4.705,6 millones de euros en 2024, situando al país como el cuarto mayor exportador europeo a la región, por detrás de Alemania, Francia e Italia. Brasil concentra la mayor parte de las ventas españolas (3.234,5 millones), seguido de Argentina (995,8 millones), Uruguay (306,7) y Paraguay (168,6). A pesar de este volumen, la balanza comercial es deficitaria, con importaciones por valor de 10.481,4 millones, el doble que las exportaciones.

Impacto sectorial: agroalimentario, maquinaria y química

El acuerdo con Mercosur contempla la eliminación progresiva de barreras arancelarias que actualmente suponen un importante obstáculo para determinados sectores exportadores europeos. Entre los sectores más beneficiados, destaca el de productos químicos y farmacéuticos, que ya es el principal exportador español a la región, con 1.500 millones de euros en 2024 y aranceles del 14 % que se suprimirán gradualmente.

El sector agroalimentario, que en 2024 exportó 450 millones, también ve una oportunidad de crecimiento relevante en un mercado que actualmente mantiene barreras arancelarias de hasta el 55 % para algunos productos. La apertura facilitaría la entrada de alimentos y bebidas como aceite de oliva, vino, jamón, queso o azafrán, entre otros, que verán también reforzada su protección mediante el reconocimiento de 59 indicaciones geográficas frente a imitaciones.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señalaba en abril que la apertura al Mercosur podría traducirse en un incremento de hasta el 50 % en las exportaciones de vino y aceite de oliva, productos cuyas ventas en la región todavía son limitadas. Solo Brasil importó aceite de oliva español por valor de 102,2 millones en 2024.

En el ámbito industrial, el sector de la maquinaria y el equipamiento eléctrico, con exportaciones de 930 millones, también se beneficiará de la eliminación de aranceles del 20 %. Asimismo, los aranceles del 35 % que gravan el equipamiento de transporte se reducirán progresivamente, lo que abre nuevas posibilidades a un segmento que en 2024 exportó 301 millones. El sector del plástico, que exportó 316,5 millones con aranceles del 18 %, también verá suprimidos estos gravámenes.

Aplicación provisional y cláusula de salvaguardia

Para sortear los bloqueos políticos que han frenado durante años la ratificación de este tipo de tratados —como ocurrió con el acuerdo entre la UE y Canadá (CETA)—, la Comisión plantea separar la parte comercial del resto del acuerdo y aplicarla de forma provisional mediante un pacto interino, que sería sustituido por el acuerdo definitivo una vez lo aprueben los parlamentos nacionales.

Además, Bruselas ha propuesto un acto jurídico específico sobre la aplicación de la cláusula de salvaguardia, que permitiría a los Estados suspender temporalmente partes del acuerdo si se detecta un perjuicio grave para sectores sensibles, como el agrícola. Esta medida pretende ofrecer garantías adicionales a países como Francia, que ha mostrado tradicionalmente una oposición firme al pacto. El Gobierno francés ha calificado la propuesta de la Comisión como un «paso en la dirección correcta».

La Comisión se compromete también a vigilar estrechamente el comportamiento del mercado y a informar periódicamente —cada seis meses— al Consejo y al Parlamento Europeo para garantizar la transparencia y el seguimiento del impacto del acuerdo.

Perspectivas de aprobación y reacción del sector

El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha afirmado que el objetivo es que el acuerdo pueda estar aprobado antes de final de año, en paralelo al acuerdo modernizado con México, que sigue un calendario similar. “No son solo acuerdos comerciales, sino instrumentos estratégicos que contribuirán a definir el papel de Europa en la economía mundial durante las próximas décadas”, señaló el comisario eslovaco.

Desde el sector empresarial, la patronal BusinessEurope considera “más crucial que nunca” cerrar estos acuerdos en un contexto internacional de creciente competencia geoeconómica. El sector del vino, por su parte, valora los beneficios del pacto con Mercosur, aunque advierte que no compensan por completo las pérdidas sufridas en el mercado estadounidense.

No obstante, organizaciones agrarias como Asaja y COAG en España, y Via Campesina a nivel europeo, han manifestado nuevamente su oposición al acuerdo por el impacto que podría tener en los pequeños productores y la agricultura familiar, y han convocado movilizaciones en Bruselas para esta semana.

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