lunes, 2 de marzo de 2026
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APBA, UE y SIECA presentan en Costa Rica la interoperabilidad PDCC–PCS para agilizar el comercio birregional

La presentación del Proyecto de Interoperabilidad Digital entre la PDCC y el PCS en Costa Rica tiene como objetivo optimizar el comercio birregional y mejorar la eficiencia logística entre Europa y Centroamérica.

Redacción··Empresas·16 minImprimir
APBA, UE y SIECA presentan en Costa Rica la interoperabilidad PDCC–PCS para agilizar el comercio birregional

La Unión Europea (UE), la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) han presentado este viernes en San José (Costa Rica) el Proyecto de Interoperabilidad Digital entre la Plataforma Digital de Comercio Centroamericana (PDCC) y el Port Community System (PCS) del Puerto de Algeciras.

La conexión permite cursar, de forma segura, certificados sanitarios y documentación aduanera desde origen para que la preevaluación documental se inicie antes de la llegada a Algeciras, con trazabilidad física y documental de puerto a puerto. En este escenario, Algeciras opera como puerta sur de Europa y nodo para perecederos procedentes de Centroamérica, con una conexión Moín–Algeciras de 12 días de tránsito. El comercio birregional UE–Centroamérica supera los 18.000 millones de euros anuales, con la Unión Europea como segundo socio de la región y principal destino de productos hortofrutícolas.

Gerardo Landaluce, presidente de la APBA, situó el proyecto en un entorno logístico exigente. “Vivimos tiempos nuevos, con exigencias sin precedentes que exigen lo mejor de todos nosotros en términos de capacidad, de adaptación, de innovación y de resiliencia. Y hoy más que nunca la gestión logística y los puertos tenemos un papel importante, diría que vital. Somos actores estratégicos para los flujos comerciales y la conectividad global”.

En su intervención, conectó la función tradicional del puerto —orientada a la fluidez del comercio, los tráficos y la intermodalidad— con nuevas dimensiones derivadas de la política económica, social y climática. “Tenemos una misión cada vez más importante en la transición energética hacia energías limpias y nuevos combustibles —hidrógeno verde y derivados, metanol, amoníaco verde— en iniciativas en el marco del Europe Global Gateway. Y desde la perspectiva de la UE, nuestra economía y sociedad demandan autonomía energética, especialmente tras el inicio de la guerra en Ucrania”.

Landaluce subrayó una respuesta compartida ante esos retos. “La fórmula no puede ser otra que la de la colaboración. La colaboración necesaria para alcanzar nuevos objetivos de forma eficiente, segura, sostenible y, también, sin olvidar la competitividad de nuestros puertos y de nuestras cadenas logísticas”. En ese marco, encuadró la estrategia europea Global Gateway, “destinada a promover conexiones inteligentes, sostenibles, seguras en los sectores del transporte, digital y la energía”, sustentada en “valores democráticos, buena gobernanza, igualdad de partenariado, sostenibilidad ambiental, seguridad y catalización del sector privado”.

Para el presidente de la APBA, la interoperabilidad PDCC–PCS “permitirá agilizar las exportaciones y la competitividad en el marco del Global Gateway y del Acuerdo de Asociación UE–Centroamérica. Mejorará la trazabilidad de la cadena logística birregional, reducirá los tiempos de inspección y optimizará la eficiencia aduanera para un comercio ágil, sostenible y de mutuo beneficio”. Recordó que se trata de “un proyecto piloto que nace con vocación de ser escalable y compartido con otros puertos colaboradores a futuro. Desde el Puerto de Algeciras no creemos en monopolios ni en exclusividades, sino en la gestión comercial colaborativa”.

Sobre el papel del puerto en los flujos con Centroamérica, resumió: “El Puerto de Algeciras es un hub logístico clave para productos frescos y otros productos centroamericanos. Con esta interoperabilidad digital, adelantamos el inicio del proceso de inspección, reducimos tiempos de tránsito y consolidamos nuestra posición como referente internacional en innovación digital y sostenibilidad portuaria”.

Consultado por la estrategia del puerto como facilitador logístico en el mercado centroamericano, Landaluce defendió una aproximación transversal, “de origen a destino”, con el conjunto de la cadena como referencia. “Trabajamos de una forma muy colaborativa, especialmente en la gestión del puerto y en la gestión comercial, con un enfoque que recorre de origen a destino, teniendo muy en cuenta a todos los stakeholders”. Recordó su etapa previa como director de Desarrollo de Negocio y Comercial y el trabajo sobre el terreno, con visitas a plantaciones de piña y banano para conocer retos y dificultades de los exportadores.

“Desde los puertos somos capaces de tener una visión más amplia, 360 grados, y hacer una labor colaborativa facilitando intercambios comerciales”. En esta línea citó la cooperación con agencias promotoras del comercio. “PROCOMER es un gran ejemplo. Suscribimos en 2019 un acuerdo de colaboración que ayer ratificamos, organizando misiones directas de exportadores y misiones inversas, facilitando la entrada a nuevos mercados”.

La prioridad, sostuvo, trasciende el propio enclave. “Nuestra preocupación no es solamente desarrollar más actividad hacia el puerto y su comunidad portuaria, que lo es, sino facilitar la entrada a nuevos mercados, trabajar con otros puertos y, entre todos, desarrollar una actividad y una visual más amplia de intercambio comercial”. Vinculó el proyecto de interoperabilidad con ese objetivo: “Es una gran oportunidad para trabajar con SIECA y proyectar una visión conjunta entre todos para un comercio y un trabajo colaborativo”.

En este enfoque, destacó el acompañamiento en origen. Algeciras ofrece cercanía y apoyo a los productores, “especialmente a los que requieren acompañamiento en sus primeras operaciones de exportación a Europa”, con el objetivo de que la preparación documental y el paso por controles se desarrollen con menos fricciones.

Planteada la cuestión de cómo erigirse en un socio logístico confiable para atender las exigencias del aparato exportador centroamericano, Landaluce la vinculó al resultado en el consumidor. “Se trata de conseguir un mejor producto a efectos del cliente final, del consumidor, porque va a llegar en mejores condiciones y, si es posible, reduciendo el coste del producto. Es importante tener la visión del beneficio que obtiene el cliente final con este tipo de servicios”.

A partir de ahí, describió actuaciones concretas. En conectividad marítima, “llegar a destino en tiempos de tránsito muy competitivos”, con la referencia de 12 días Moín–Algeciras como base para afinar la cadena de servicio. En capacidad para contenedores refrigerados, “las terminales de contenedores tienen una capacidad importante de tomas, y una de nuestras terminales está incrementando capacidad con un foco en capacidad de frío”. La oferta de operadores de frío en el recinto suma “unos 25.000 palets”.

Sobre el Puesto de Control Fronterizo (PCF), habló de medidas que aportarán mayor capacidad y fluidez. “Estamos mejorando el puesto de inspección fronterizo PCF con nuevas inversiones, que nos va a dar también más capacidad a la hora de dar fluidez a las inspecciones, también mejorando el propio concepto de la inspección”. Recordó además que Algeciras ha sido “proyecto piloto en el sistema portuario español para integrar ciertos servicios de inspección, en concreto de fito y sanidad exterior”, una integración que, afirmó, permite mayor agilidad con los mismos estándares de seguridad.

“Todos trabajamos para agilizar y ser eficientes en el tránsito de la mercancía, pero no hay que olvidar que los estándares de seguridad tienen que ser los mismos. Ahí hay que ser tremendamente exigentes porque al final está en juego la seguridad y la salud del consumidor”. En el plano tecnológico y organizativo, señaló la continuidad en herramientas digitales y el trabajo conjunto con la comunidad portuaria: “Es el mejor activo que tenemos en el puerto, y junto con nuestros grandes clientes en Costa Rica y Centroamérica, formamos una comunidad amplia y muy competitiva”.

Sobre el peso de Algeciras en la cadena de valor de fruta fresca y tubérculos entre Centroamérica y Europa, ofreció una referencia específica. “En un producto estrella como la piña, canalizamos el 80% de las importaciones a nivel nacional”. Insistió en la función del puerto como facilitador de acceso a nuevos destinos: “No sólo somos una infraestructura para tráficos de entrada y para exportaciones de la UE hacia Centroamérica, sino también una palanca para la entrada a nuevos mercados. Aprovechando la conectividad en el Mediterráneo y con el norte de África, canalizamos mercancía hacia nuevos destinos y, por tanto, hacia nuevas oportunidades de negocio”.

Arquitectura y funciones del PCS Teleport

María Román, jefa de Departamento de Operaciones y Servicios a la Comunidad Portuaria de la APBA, expuso la base tecnológica que sustenta la interoperabilidad. “La Autoridad Portuaria de Algeciras, que pertenece a la International Port Community System Association, dispone de un Port Community System denominado Teleport. Es una plataforma digital que permite el intercambio de información de una forma inteligente y segura entre todos los agentes, tanto públicos como privados, que intervienen en las cadenas logísticas portuarias. El objetivo es optimizar, gestionar y automatizar procesos de una forma eficiente”.

Román describió un ecosistema digital de última generación donde la transformación digital y la innovación son pilares de la estrategia de negocio. Señaló el Centro de Coordinación de Procesos, con una sala de operaciones 24/7, y una plataforma de orquestación de operaciones basada en analítica de datos, con capas de machine learning e inteligencia artificial, que permite gestionar información en tiempo real y predictiva para “informar qué va a pasar en el puerto en las próximas horas”. La principal fuente de datos de esa plataforma es el PCS, por su capacidad para intercambiar información entre todos los intervinientes de la cadena. “Para la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, el PCS es la herramienta más estratégica para su comunidad portuaria”.

Teleport se organiza en diez servicios, con nueve módulos de negocio agrupados en tres grandes bloques —lado mar, lado puerto y lado tierra— y un décimo servicio de información transversal que, a partir del intercambio de datos de los módulos, permite obtener la trazabilidad de la mercancía a lo largo de la cadena logística. “El PCS aporta mayor eficiencia, fiabilidad, trazabilidad y transparencia”.

Para ilustrar el funcionamiento, Román presentó un proceso tipo de importación de contenedor desde Centroamérica a la UE a través de Algeciras. Antes de la llegada del buque, “a través del servicio de coordinación de solicitud de inspección, el operador genera la solicitud al cuerpo de inspección en frontera y obtiene la trazabilidad de esa preevaluación documental”. En la llegada, “con el servicio de declaración sumaria y el servicio de gestión del buque, el consignatario pone a disposición de aduanas la información de los contenedores a descargar, y gestiona servicios necesarios a ese buque, como la escala, el suministro de combustible o el aprovisionamiento”.

Una vez atracado, “a través del PCS, los operadores comunican a la terminal de contenedores qué unidades cargar o descargar en el buque”. Ese intercambio permite obtener el evento de descarga y posicionamiento en patio en el caso de importación. La empresa de transporte “gestiona por PCS la cita de recogida y la orden de servicio, obteniendo el evento de salida de la terminal”. Si la mercancía requiere inspección física, “el operador gestiona el posicionamiento en el Puesto de Control Fronterizo, registrándose la entrada en el PCF, el posicionamiento, el fin de la inspección y el levante”. Tras ello, el contenedor sale por ferrocarril —mediante el intercambio de información con la terminal ferroportuaria para confirmar su subida al tren y la salida efectiva— o por carretera, con el correspondiente evento de salida del puerto.

Román centró la primera fase del proyecto en el tramo de inspección de la mercancía. Recordó la conexión Moín–Algeciras de 12 días y explicó que, en la entrada a Europa, se distinguen dos fases. “Antes de la llegada del buque, cuando los servicios de inspección realizan la preevaluación documental, y, una vez en puerto, la inspección física cuando sea necesaria”. En esa primera fase, “es fundamental iniciar la preevaluación documental lo antes posible para evitar errores y retrasos”.

La clave operativa es el intercambio digital del certificado de origen y del certificado fitosanitario emitidos por la entidad competente del país de origen. Describió la situación actual. El certificado se registra en TRACES, pero “en este momento todavía no es visible para los servicios de inspección en frontera ni para el operador de Algeciras que gestiona el proceso de inspección”. El exportador u operador en origen “realiza un envío vía correo electrónico al operador del puerto de Algeciras” y, sólo entonces, se puede generar la solicitud de inspección y comenzar la preevaluación.

Por la diferencia horaria y la dependencia del correo, “en la mayoría de las ocasiones este proceso tarda entre cinco o seis días —o a veces más— desde que la mercancía sale del puerto de Moín”. Esa dilación puede provocar que, a la llegada a Algeciras, “todavía no esté finalizada la preevaluación documental, produciéndose retrasos en su entrada en la UE”. Por ello, “la primera fase del proyecto se centra en el intercambio digital del certificado de origen y fitosanitario para adelantar lo antes posible esa preevaluación”.

Con la interoperabilidad, el flujo tipo arranca con la emisión del certificado en origen y su registro en la PDCC. Desde ese momento, el documento viaja de forma digital hacia el PCS de Algeciras y el operador en destino crea la solicitud de inspección en el sistema del PCF, vinculándola a la expedición que llegará doce días después. La consignación transmite a la aduana la declaración sumaria de descarga y la terminal prepara la escala.

En los primeros días de tránsito, la preevaluación documental está en curso. Si surge una duda sobre la correspondencia entre el certificado y la partida o sobre el código del establecimiento productor, la observación queda registrada y el operador en origen recibe aviso por el canal habilitado por la PDCC. La autoridad competente en origen emite, si procede, una rectificación digital. En paralelo, el importador dispone de una proyección de ventanas de inspección y ajusta sus reservas de transporte terrestre al día efectivo de levante.

Hacia la mitad de la travesía, si la remesa requiere control físico, se confirma la cita en el PCF. La empresa transportista que retirará el contenedor gestiona su cita y el posicionamiento en el recinto de inspección con una previsión horaria basada en la ETA y la operativa de la terminal. Si la revisión es exclusivamente documental, el expediente puede quedar apto para levante condicionado a la descarga y a la emisión de la orden. La terminal ordena el patio con prioridad para las unidades que saldrán en el menor tiempo posible.

Tras el atraque y descarga, los eventos de patio y de puerta alimentan la trazabilidad; si el contenedor pasa por el PCF, el sistema refleja entrada, salida y resultado, con el levante aduanero asociado. En caso de salida ferroviaria, la terminal intermodal registra la composición del tren y la expedición se ejecuta conforme a la programación.

El efecto agregado es una reducción de días muertos entre arribo y entrega final, menos horas de conexión de contenedores refrigerados y mayor certidumbre para las partes comerciales que dependen de ventanas de llegada.

ATEIA-OLTRA Bahía de Algeciras, ejemplo de cultura colaborativa

Meritxell Souto, vocal de ATEIA-OLTRA Bahía de Algeciras y branch manager de Share Logistics, centró su intervención en la cultura de colaboración de la comunidad portuaria. “Nos dedicamos a optimizar todas las gestiones, tanto aduaneras como logísticas en nuestro puerto. El aprendizaje que tenemos a través de ATEIA es que no podemos hacer las cosas solos. Necesitamos ir de la mano. Todos los stakeholders de un proyecto deben estar implicados para poder conseguir el éxito, como está pasando con este proyecto”.

Remarcó que las empresas participantes son del sector privado y que la colaboración prima sobre la competencia. “No buscamos un beneficio concreto en el momento, trabajamos para colaborar. Dejamos de pensar en la competencia para buscar un beneficio común a todas las empresas, a nuestro puerto, a las familias que hay detrás. Sabemos que ese beneficio vendrá en un futuro”. Destacó la relación con la APBA. “Nos han abierto vías de comunicación con oficiales que hace diez años eran reacios a hablar con el sector privado. A día de hoy, y gracias a mucho trabajo, desde ATEIA Algeciras tenemos reuniones mensuales con aduanas para ver los problemas, cómo mejorarlos y cómo comunicarnos mejor, porque la comunicación es fundamental”.

Souto citó proyectos con resultados, como “la fusión de las inspecciones de sanidad”, y recordó que “que Algeciras fuera el proyecto piloto en España no es una casualidad; se debe al trabajo conjunto de la Autoridad Portuaria y de la Comunidad Portuaria”.

En su opinión, “este proyecto de interoperabilidad ofrece comunicación directa e información tanto al operador como al productor, al embarcador, al comprador; saber dónde está su mercancía en cada momento”. En una travesía de 12 días, “dos días de adelanto de información es mucho tiempo. Podemos detectar si hay una alerta y, en el tránsito, solucionar problemáticas”.

En este sentido, vinculó la digitalización con efectos tangibles en eficiencia y sostenibilidad. Reducir tiempos de permanencia y conexiones eléctricas de contenedores refrigerados, corregir incidencias documentales antes de la llegada y eliminar la mensajería física —con sobres que, en el caso de Costa Rica, a menudo llegan el mismo día del buque o después si llega de madrugada— son factores que aportan previsibilidad y reducen mermas en perecederos.

La experiencia de Share Logistics como operador privado

En su condición de branch manager de Share Logistics en la Bahía de Algeciras, Souto explicó cómo la experiencia del operador puede contribuir a que la plataforma de interoperabilidad haga más ágil y trazable la conectividad entre Europa y Centroamérica. Recordó que Share Logistics “pertenece al grupo BBL francés y tiene oficinas en todo el mundo”. Ese tamaño, dijo, “puede ser una problemática para este tipo de tráficos y productores”, pero la estructura del grupo —con empresas de origen familiar— marca un estilo. “Conocemos lo que es trabajar desde el principio, sin horarios, sin fines de semana, preocupándonos por lo que realmente importa, que es el producto”.

“Con esta plataforma, productores, importadores, exportadores y embarcadores podrán centrarse en su producto en lugar de estar preocupados por otros temas que no son de su competencia. Si tenemos una herramienta de trazabilidad que permita ver si habrá inspección física o documental, se puede hacer un pronóstico de llegada al cliente final y cerrar ventas. Eso evita roturas de programa. El mayor problema no es sólo la pérdida de calidad o los gastos de terminal, sino la pérdida de confianza del comprador por llegar tarde, aunque no sea culpa del exportador sino del sistema. Por eso la comunicación clara y precisa es muy importante”.

Finalmente, añadió que el enfoque pasa por “servicio personalizado a pequeñas empresas, centrarnos en procesos, entender el producto y el mercado”. Cada país y cada empresa “tienen requerimientos y especificaciones diferentes, y hay que entenderlos para poder dar un servicio”. A su juicio, “con la integración PDC–PCS estamos consiguiendo esto: juntar puntos de vista diferentes para que el proyecto funcione”. En materia ambiental, insistió en que la eficiencia operativa —salidas más rápidas, mayor rotación de equipos, menos horas de conexión de reefers— se traduce en menor huella y en menos desperdicio por sobre-maduración en productos como la piña o la yuca.

La estrategia Global Gateway impulsa la cooperación digital y logística entre Europa y Centroamérica

Este proyecto forma parte de la estrategia Global Gateway de la Unión Europea, orientada a impulsar infraestructuras sostenibles, digitales y seguras en América Latina y el Caribe. La interoperabilidad entre sistemas permitirá a Centroamérica avanzar en la facilitación digital del comercio, al tiempo que Europa reafirma su papel como socio estratégico en el desarrollo de cadenas logísticas modernas y resilientes.

La estrategia Global Gateway de la UE, presentada en 2021 por la Comisión Europea y el Alto Representante, busca promover conexiones inteligentes, limpias y seguras en ámbitos como el digital, la energía y el transporte, además de reforzar los sistemas de salud, educación e investigación a nivel mundial.

El plan contempla movilizar hasta 300.000 millones de euros en inversiones mediante el enfoque de Equipo Europa, que agrupa a la UE, los Estados miembros y sus instituciones financieras y de desarrollo. El objetivo es generar un impacto transformador en sectores clave como la digitalización, la transición energética y climática, el transporte, la educación, la investigación y la salud. Para ello, se apuesta por inversiones en infraestructuras de calidad, respetuosas con los estándares sociales y medioambientales más exigentes, y alineadas con los valores europeos, como el Estado de Derecho, los derechos humanos y las normas internacionales.

En el marco de la Cumbre Unión Europea–América Latina y el Caribe (UE-CELAC), la Comisión Europea anunció, dentro de la iniciativa Global Gateway, una agenda compartida de inversiones por valor de 45.000 millones de euros destinada a la región latinoamericana y caribeña.

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