Navantia ha celebrado en su astillero de Ferrol la botadura de la fragata F111 Bonifaz, la primera de las cinco unidades que componen el programa F110, destinado a modernizar la capacidad de escolta de la Armada Española. La ceremonia ha estado presidida por la Reina Sofía, quien ha actuado como madrina del buque con el tradicional lanzamiento de una botella contra el casco, poco antes de que la embarcación se deslizase por la grada hacia la ría.
La fragata F111, bautizada en honor al almirante Ramón Bonifaz, ha sido botada con un mes de adelanto sobre el calendario previsto, y presenta ya un grado de ejecución superior al 70%. A partir de ahora, los trabajos de construcción continuarán en el muelle hasta su entrega definitiva a la Armada, prevista para 2028. En paralelo, Navantia continúa el desarrollo de las siguientes unidades del programa, con bloques de la F112 y F113 ya en fase de construcción en el mismo astillero.
El programa F110, aprobado en 2019, contempla la construcción de cinco fragatas de escolta polivalentes, con capacidades antiaéreas, antisuperficie y antisubmarinas. Estos buques operarán en escenarios de defensa convencional y en misiones de seguridad marítima, en colaboración con autoridades civiles.
Uno de los elementos diferenciadores del programa es su apuesta por la digitalización. Las F110 incorporan un gemelo digital del buque —una réplica virtual alimentada por sensores y tecnologías como IoT y aprendizaje automático— que permite una monitorización continua y facilita el mantenimiento predictivo. Además, integran el Sistema de Servicios Integrados (SSI), una red inteligente de sensores desarrollada junto a la Universidad de Vigo y la Armada Española.
El sistema de combate SCOMBA, desarrollado por Navantia, actúa como núcleo operativo del buque, procesando en tiempo real la información recogida por sensores, radares y sistemas de armamento. Otra innovación destacada es el mástil integrado, que centraliza los sistemas de comunicaciones y vigilancia, reduciendo la firma radar del buque y optimizando el uso del espectro electromagnético.
El programa presenta un nivel de nacionalización estimado en el 65%, con la participación de cerca de 500 empresas proveedoras en todo el territorio, y tiene un impacto directo en el empleo, con unos 9.000 puestos de trabajo generados a lo largo de más de una década.

