El uso de combustibles alternativos en el transporte marítimo de contenedores continúa ganando terreno. Según datos de BIMCO, a finales de agosto de 2025 había 534 portacontenedores en cartera de pedidos con capacidad para operar con combustibles alternativos, lo que equivale al 53% de los buques en construcción y al 77% de la capacidad en TEU.
A esta cifra se suman otros 321 buques propulsados con fuelóleo y 155 adicionales preparados para futuras conversiones a combustibles alternativos, lo que refleja la creciente adaptación tecnológica de la flota a las nuevas exigencias medioambientales.
El interés por estas soluciones es especialmente elevado en los buques de mayor tamaño. Para portacontenedores de 8.000 TEU o más, el 81% de los pedidos corresponde a unidades con combustibles alternativos, representando el 85% de la capacidad en construcción. En contraste, los pedidos de buques más pequeños con estas características avanzan a un ritmo menor.
El analista jefe de transporte marítimo de BIMCO, Niels Rasmussen, subrayó que otros segmentos como graneleros, petroleros y buques de productos refinados se encuentran aún rezagados. En estos mercados, los pedidos de unidades con combustibles alternativos apenas alcanzan el 8%, 17% y 9% respectivamente, en parte debido a la fragmentación de la propiedad, frente a la mayor concentración empresarial en el sector de contenedores.
En cuanto a la tipología de combustibles, el gas natural licuado (GNL) mantiene el liderazgo, representando dos tercios de los buques en construcción con estas tecnologías. Los propulsados por metanol suman el 31% del total. Aunque en 2023 el metanol encabezó la lista de pedidos, el GNL ha recuperado terreno.
Esta evolución responde, en gran medida, a la disponibilidad de combustibles. Mientras la tecnología para construir buques preparados para operaciones de bajas emisiones está consolidada, el suministro de combustibles alternativos sigue siendo un desafío. En la actualidad, el GNL se emplea mayoritariamente en su versión fósil, aunque se prevé que pueda estar disponible de forma creciente como biocombustible o e-fuel en el futuro.
De acuerdo con las proyecciones de BIMCO, si ninguno de los portacontenedores con combustibles alternativos en servicio es retirado, para 2030 la flota mundial alcanzaría 837 buques de este tipo con una capacidad conjunta de 10,9 millones de TEU, lo que supondría más de una cuarta parte de la capacidad mundial en operación.

