El World Container Index (WCI) de Drewry ha registrado esta semana una caída del 6%, situándose en 1.913 dólares por contenedor de 40 pies, lo que supone la decimocuarta semana consecutiva de descensos en el mercado de fletes.
Las dos principales rutas, Transpacífico y Asia–Europa, que en semanas anteriores habían mostrado comportamientos dispares, se alinean ahora en una misma tendencia bajista, aunque con ritmos de caída diferentes.
En el Transpacífico, los fletes desde Shanghái a Los Ángeles retrocedieron un 4% hasta los 2.561 dólares por contenedor, mientras que los envíos hacia Nueva York descendieron un 5% hasta los 3.571 dólares. Tras una breve recuperación impulsada por incrementos generales de tarifas (GRIs) y omisiones de escalas, la presión al alza se ha desvanecido.

En el caso de Asia–Europa, la caída es más acusada. Las tarifas en la ruta Shanghái–Róterdam bajaron un 11% hasta 1.910 dólares/FEU, mientras que en la ruta Shanghái–Génova disminuyeron un 9%, hasta 2.131 dólares/FEU. Según Drewry, la entrada de nuevos buques en estas rutas ha elevado la capacidad disponible en un contexto de demanda debilitada, lo que está presionando los precios a la baja.
Con la proximidad de la Golden Week en China, que comienza el 1 de octubre, los armadores están aumentando las salidas en blanco para intentar contener el exceso de capacidad. No obstante, Drewry prevé que los fletes seguirán descendiendo en las próximas semanas.
En su informe, la consultora anticipa que el balance entre oferta y demanda se deteriorará en la segunda mitad de 2025, lo que llevará a nuevas reducciones en las tarifas spot. La magnitud y el ritmo de los ajustes dependerán de factores externos como la política comercial de Estados Unidos —incluyendo posibles nuevos aranceles— y la evolución de las restricciones a buques chinos, cuya implementación aún es incierta.

