Los principales puertos de Italia registraron interrupciones operativas el 22 de septiembre debido a una protesta coordinada de estibadores en solidaridad con la población de Gaza. La movilización, convocada por la Unión Sindacal de Base (USB), afectó a enclaves como Génova, Venecia, Livorno y Trieste, con incidencias que se extendieron también a redes ferroviarias y al transporte local en algunas ciudades. Según Reuters, en Venecia la policía empleó cañones de agua para dispersar a concentraciones a pie de puerto.
Los organizadores enmarcaron la jornada en el rechazo a la política del Gobierno de Giorgia Meloni respecto a Israel y reclamaron la suspensión de autorizaciones para exportaciones de material militar. “Estamos bloqueando todo”, indicaron trabajadores del entorno de la Autoridad Portuaria de Génova, subrayando que el alcance de la protesta superó los muelles e impactó en otros modos de transporte. USB señaló que a la convocatoria acudieron miles de trabajadores, estudiantes, autónomos y migrantes, y la definió como una acción de solidaridad internacional más que un conflicto laboral al uso.
En los puertos afectados se registraron paradas y ralentizaciones en operaciones de carga y descarga, accesos a terminales y servicios auxiliares. La intensidad y la duración de los cortes variaron a lo largo del día, en función de la participación y de las medidas de orden público adoptadas en cada enclave. No se han difundido, por el momento, datos consolidados sobre volúmenes de tráfico afectados ni sobre la reprogramación de escalas, si bien navieras y terminales activaron planes de contingencia para reorganizar turnos y ventanas operativas.
Las demandas del sindicato incluyen el fin del apoyo gubernamental a Israel y la revisión de licencias para el comercio de armamento, con el argumento de que dichas medidas son incompatibles con el cumplimiento del derecho internacional humanitario. Los convocantes vincularon la protesta a un contexto internacional de debate sobre la situación en Gaza y a peticiones de mayor control sobre flujos comerciales sensibles. Las autoridades italianas no habían ofrecido, a la hora de redactar esta información, un balance oficial de la jornada ni una valoración sobre eventuales medidas adicionales.
En el plano operativo, fuentes portuarias consultadas por los medios italianos describieron impactos principalmente en los accesos y en la operativa terrestre (gate, transporte interno y conexión ferroviaria). En términos de seguridad, se registraron dispositivos reforzados de policía portuaria y cuerpos estatales alrededor de terminales estratégicas, con actuaciones puntuales para despejar viales y asegurar corredores logísticos mínimos.

