Los puertos de interés general del Estado canalizaron 368.695.057 toneladas de mercancías entre enero y agosto de 2025, lo que representa un descenso del 2,3% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos provisionales de Puertos del Estado. Este retroceso mantiene la tendencia observada desde inicios de ejercicio, en un entorno global condicionado por la ralentización del comercio internacional, los conflictos geopolíticos y la inestabilidad económica.
Pese al descenso general, algunos segmentos del tráfico portuario presentaron una evolución positiva. Es el caso del tráfico contenerizado, que cerró los ocho primeros meses con 12,4 millones de TEUs, un 1,9% más que en 2024. El crecimiento se concentró especialmente en los contenedores de importación y exportación, que aumentaron un 8,2%, mientras que los TEUs en tránsito continuaron en descenso, con una caída del 2,2%, aunque de forma más moderada respecto al inicio del año.
En términos de toneladas, la mercancía general se mantuvo prácticamente estable, con un leve descenso del 0,2%, acumulando 188 millones de toneladas. Dentro de este grupo, la mercancía convencional registró un comportamiento positivo, con un incremento del 4,2% hasta alcanzar los 59,8 millones de toneladas. En cambio, la mercancía contenerizada retrocedió un 2,1%, totalizando 128 millones de toneladas.
Por el contrario, los graneles continuaron su tendencia descendente. Los graneles sólidos cayeron un 6,6%, hasta los 52,6 millones de toneladas, mientras que los líquidos se contrajeron un 3,1%, con 118,1 millones de toneladas acumuladas. En este último segmento, el descenso se explica principalmente por una menor actividad en el tráfico de petróleo crudo y productos energéticos, que sigue siendo una de las principales categorías dentro del grupo.
El tráfico ro-ro, vinculado al transporte de mercancías en vehículos rodados, aumentó un 3% y superó los 50 millones de toneladas, consolidándose como una de las modalidades de transporte que mejor ha resistido el contexto de desaceleración general. Este crecimiento está asociado a la evolución de los tráficos en el eje Mediterráneo, especialmente entre la península y el norte de África, así como a la recuperación del sector industrial.
En el apartado de tráfico marítimo, el número de buques mercantes que operaron en los puertos españoles se redujo un 2% interanual, con un total de 109.849 escalas registradas hasta agosto. No obstante, el arqueo bruto acumulado creció un 0,6%, lo que sugiere una mayor capacidad media de los buques que escalan en el sistema portuario estatal.
El tráfico de pasajeros mantiene su línea de crecimiento y cerró los ocho primeros meses del año con más de 29,3 millones de movimientos, un 5% más que en el mismo periodo de 2024. Esta cifra incluye tanto el tráfico de línea regular como el de cruceros, que continúa recuperando terreno tras el impacto sufrido por la pandemia. El buen comportamiento del turismo marítimo, especialmente en los puertos del Mediterráneo y Canarias, ha contribuido a este incremento.

