La Dirección General de la Marina Mercante (DGMM), dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, conmemora este jueves 25 de septiembre el Día Marítimo Mundial, una jornada impulsada por la Organización Marítima Internacional (OMI) con el lema “Nuestro océano, nuestra obligación, nuestra oportunidad”. Esta edición pone el foco en la responsabilidad del sector marítimo en la conservación de los océanos, en un contexto donde más del 80% del comercio internacional se transporta por mar.
Desde la DGMM se ha recordado la labor que desempeñan las Capitanías Marítimas en el control e inspección de buques para prevenir la contaminación marina. Durante el año 2024, se realizaron más de 3.500 inspecciones a embarcaciones, en las que se verificaron aspectos como el contenido de azufre en los combustibles, la entrega de residuos en puerto o el cumplimiento de las normas sobre emisiones atmosféricas.
Estas actuaciones forman parte de un compromiso más amplio incluido en la Estrategia Marítima de España 2025-2050, que contempla la sostenibilidad como uno de sus ejes principales. Entre sus objetivos se encuentran la descarbonización del transporte marítimo, la modernización tecnológica de la flota y la protección de la biodiversidad marina.
Además del control ambiental, la Marina Mercante tiene competencias en la supervisión del tráfico marítimo mediante los centros de Salvamento Marítimo. A través de estos servicios se trabaja en la prevención de vertidos desde los buques que transitan por aguas territoriales españolas, así como en la gestión de emergencias relacionadas con incidentes de contaminación.
Por su parte, la OMI ha reforzado este año su estrategia climática con una hoja de ruta que persigue alcanzar emisiones netas cero en el transporte marítimo internacional antes de 2050. Esta iniciativa está alineada con los objetivos de descarbonización establecidos por la Unión Europea y se articula en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Coincidiendo con la celebración de esta jornada, a nivel europeo se ha alcanzado un acuerdo provisional para regular la prevención de la pérdida de pélets plásticos en el entorno, tanto en operaciones en tierra como en el transporte marítimo. Esta medida, acordada entre el Consejo y el Parlamento Europeo, busca reducir el vertido de microplásticos en el mar y sus impactos en los ecosistemas.

