domingo, 1 de marzo de 2026
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El Puerto Deportivo de Ayamonte recuperará calados tras la autorización del dragado por parte de la Junta de Andalucía

La Junta de Andalucía ha autorizado el dragado del Puerto Deportivo de Ayamonte, lo que permitirá recuperar los calados originales y asegurar la navegación en esta infraestructura náutica.

Redacción··Instituciones·3 minImprimir
El Puerto Deportivo de Ayamonte recuperará calados tras la autorización del dragado por parte de la Junta de Andalucía

La Delegación Territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en Huelva ha emitido la solicitud de autorización ambiental unificada para el proyecto de dragado de mantenimiento del Puerto Deportivo de Ayamonte. Esta actuación, promovida por la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA), tiene como finalidad la recuperación de los calados originales tanto en el interior de la dársena como en su bocana, con el fin de garantizar la navegación segura y evitar la pérdida progresiva de operatividad en esta infraestructura náutica.

El proyecto no contempla la creación de un nuevo canal de acceso ni la intervención sobre zonas no alteradas anteriormente, sino que se trata de un dragado de restitución de calados previamente autorizados. La instalación, situada en la desembocadura del río Guadiana, cuenta actualmente con 316 atraques distribuidos en nueve fingers, y se encuentra condicionada por una progresiva colmatación detectada en distintos sectores del puerto.

Una batimetría realizada en el año 2021 evidenció una disminución significativa de los calados, especialmente en la zona central de la dársena y en la bocana de entrada. A partir de esta información técnica, el proyecto prevé restituir tres niveles de profundidad distintos en función de las áreas operativas: una primera zona interior a cota -2,50 metros, correspondiente al proyecto inicial de atraques; una segunda zona intermedia a -3,00 metros, relacionada con la ampliación ejecutada en 2003; y una tercera en la bocana, a cota -3,50 metros, coincidiendo con los parámetros utilizados en el último dragado, ejecutado en 2015.

El volumen de material a extraer no ha sido especificado en la resolución consultada, aunque se prevé una actividad similar en alcance a la realizada hace una década. Dada la naturaleza fangosa del sedimento, y una vez analizada su composición, se ha determinado que no es viable su aprovechamiento productivo. Por este motivo, se propone la evacuación directa al mar en un punto autorizado, situado a más de 40 metros de profundidad. Este mismo lugar ya fue utilizado en operaciones similares, como el dragado del canal de Isla Cristina en 2021 o la construcción del nuevo muelle pesquero en 2006.

Para la ejecución de los trabajos se ha considerado el uso de una draga mecánica de cuchara o bivalva, idónea para operar en espacios limitados y con materiales de baja consistencia. Se recomienda que la draga no supere los 30 metros de eslora y que tenga una manga máxima de diez metros, con calados en carga inferiores a tres metros. Estas especificaciones responden a las restricciones naturales de la barra del Guadiana, que sólo permite el paso de embarcaciones de este tipo durante las horas de marea alta. Por tanto, el contratista que resulte adjudicatario deberá asegurar la capacidad de verter al menos 2.000 metros cúbicos diarios en turnos dobles, adaptando sus equipos a las condiciones locales.

El estudio de impacto ambiental, que acompaña a la solicitud, indica que el dragado no afectará a sedimentos anteriores a la intervención de 2015, lo que limita el riesgo de remover materiales potencialmente más contaminados o inestables. Asimismo, se afirma que no existen alternativas técnicas viables a esta actuación, ya que la no ejecución del proyecto —la denominada “alternativa cero”— conduciría a una colmatación progresiva de la dársena, con la consiguiente dificultad para la entrada y maniobra de embarcaciones.

El análisis ambiental identifica dos fases diferenciadas en el proyecto: una primera de ejecución, que incluye balizamiento, dragado y vertido; y una segunda de operación, centrada en el uso portuario y el tráfico náutico. Se concluye que, si bien el medio físico podría experimentar impactos negativos temporales, el balance global es considerado favorable debido a los efectos positivos en el ámbito socioeconómico. Entre ellos, se señala la posibilidad de mantener y generar empleo vinculado a la actividad náutica y de servicios, con contratos de carácter estable y jornada completa, así como una contribución al dinamismo económico de la comarca fronteriza entre Huelva y el Algarve portugués.

El procedimiento de autorización ambiental unificada se encuentra actualmente en fase de información pública. Una vez superada esta etapa, y tras la evaluación de las alegaciones y observaciones recibidas, la administración determinará la viabilidad ambiental del proyecto, paso previo necesario para su futura licitación y ejecución.

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