El Puerto de Las Palmas ha incorporado una nueva barrera oceánica de 600 metros de longitud, suministrada por la empresa Sorbcontrol, S.L., y equipada con todos los elementos necesarios para su almacenaje y despliegue rápido. Esta infraestructura constituye la octava y última unidad contemplada dentro del proyecto diseñado por la Autoridad Portuaria de Las Palmas para responder de forma inmediata ante posibles vertidos graves de hidrocarburos u otras sustancias contaminantes en el entorno marítimo.
Con esta incorporación, la red de protección alcanza los 3.600 metros lineales totales. Este sistema ha sido desarrollado en colaboración con las empresas suministradoras de combustible que operan en el puerto, que han cedido el uso de estos recursos al interés general. Las barreras están específicamente diseñadas para su uso dentro de la Zona I de aguas portuarias, permitiendo confinar el vertido, controlar su expansión y facilitar las labores de limpieza.
En caso de incidentes de mayor gravedad, el sistema permite cerrar completamente las dársenas tanto del Puerto de Las Palmas como del Puerto de Arinaga, que podrían ser consideradas «zonas de sacrificio» con el objetivo de contener el vertido y limitar sus efectos sobre el entorno natural más amplio.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, explicó que esta actuación completa un plan estratégico orientado a la prevención y respuesta frente a emergencias ambientales. La inversión en esta última barrera, ubicada en la Dársena de África, ha sido cercana a los 150.000 euros. Su instalación, junto con la anterior implementada en Arinaga, culmina el despliegue total del proyecto de protección medioambiental portuaria.
Además de las ocho barreras oceánicas, el Puerto de Las Palmas dispone de otros 2.100 metros de barreras móviles de diferentes tipologías, destinadas a dar respuesta a una amplia gama de escenarios de contaminación marítima. Estos medios materiales se complementan con un equipo humano altamente capacitado, cuya actuación ha sido evaluada como sobresaliente por la empresa Global Oil Spill Response, especializada en emergencias medioambientales a nivel internacional.
El sistema diseñado permite actuar de manera rápida y eficaz en situaciones de riesgo, priorizando la contención del vertido en origen y minimizando los posibles daños ambientales. La red permanece en situación de disponibilidad permanente, preparada para su activación en ejercicios de simulacro o ante una emergencia real.
Esta actuación se enmarca en la política de sostenibilidad y seguridad ambiental de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, que busca compatibilizar la actividad económica del enclave con la preservación del ecosistema marino. La inversión realizada consolida al Puerto de Las Palmas como una de las infraestructuras marítimas mejor equipadas del Atlántico Medio en materia de prevención y respuesta ante vertidos contaminantes.

