El Puerto de Amberes-Brujas ha comenzado este miércoles a recuperar progresivamente su operativa tras la suspensión temporal de la huelga de prácticos que paralizó el tráfico marítimo desde el lunes por la noche. La Autoridad Portuaria ha confirmado que será necesario un esfuerzo coordinado durante varios días para restablecer el flujo habitual de entradas y salidas, dada la acumulación de más de 160 buques a la espera de movimiento.
La interrupción de la actividad se enmarca en la huelga general convocada en Bélgica el 14 de octubre, en protesta por las reformas del sistema de pensiones y del mercado laboral promovidas por el gobierno federal. Los prácticos, en el marco de esta movilización, interrumpieron su servicio, lo que provocó la paralización total del puerto.
La Asociación de Prácticos de Bélgica (Beroepsvereniging van Loodsen) anunció una suspensión provisional de las acciones para facilitar la reapertura de las negociaciones. El colectivo ha otorgado al gobierno un plazo hasta el 24 de octubre para avanzar en el cumplimiento del acuerdo alcanzado el pasado 2 de junio.
Con el reinicio parcial de la actividad, la Autoridad Portuaria ha explicado que se está comenzando a recuperar el ritmo de forma paulatina, aunque no se espera que la disponibilidad completa del cuerpo de prácticos se confirme antes del final de la jornada. Actualmente, se estima que más de 60 buques esperan para zarpar y cerca de 100 se encuentran a la espera de atracar.
La situación tiene su origen en las acciones iniciadas el pasado 5 de octubre, cuando los prácticos comenzaron una protesta en forma de “trabajo a reglamento”, limitando sus operaciones a horarios de oficina con descansos obligatorios. Esta medida redujo de forma significativa la capacidad operativa, desembocando en el colapso actual.
Tensión laboral en Róterdam
A esta situación se suma la presión creciente en el Puerto de Róterdam, que tampoco puede absorber tráficos desviados desde Amberes debido a un conflicto laboral que afecta a las empresas de estiba ILS y Matrans. Los trabajadores iniciaron una huelga la semana pasada para reclamar un aumento salarial del 7 %, en un contexto marcado por la tensión entre la dirección de las compañías y el personal.
Inicialmente prevista como una acción de 48 horas, la huelga fue ampliada indefinidamente tras el fracaso de las negociaciones. Una orden judicial interrumpió temporalmente la protesta durante el fin de semana, pero las conversaciones se reanudaron esta semana con nuevos avances por parte de una de las empresas afectadas. Aunque las posiciones aún no están completamente alineadas, se considera que las partes podrían estar cerca de alcanzar un acuerdo.
Las empresas defienden que los salarios actuales ya son competitivos, mientras que los trabajadores denuncian condiciones de trabajo exigentes y horarios irregulares. La falta de estibadores está afectando directamente la capacidad de manipulación de contenedores en uno de los principales puertos de Europa, lo que agrava la situación logística en el norte del continente.

