La naviera surcoreana HMM ha formalizado un pedido de nuevos buques por un valor aproximado de 2.900 millones de dólares (KRW 4 billones), que comprende la construcción de doce portacontenedores de 13.000 TEUs y dos petroleros VLCC (Very Large Crude Carrier), según ha anunciado la propia compañía.
Los portacontenedores, que serán unidades gemelas propulsadas por gas natural licuado (GNL), serán construidos por los astilleros HD Hyundai Heavy Industries y Hanhwa Ocean. Esta incorporación refuerza la estrategia de HMM en materia de sostenibilidad, en un contexto en el que las regulaciones medioambientales de la Organización Marítima Internacional (OMI) y de la Unión Europea son cada vez más estrictas.
Con estas nuevas unidades, HMM ampliará su flota de buques alimentados por combustibles alternativos, que actualmente ya incluye unidades propulsadas por GNL y metanol. Según datos de Clarksons Research, cerca del 50% de los nuevos pedidos de buques registrados en 2024 corresponden a unidades diseñadas para operar con combustibles alternativos, de los cuales más del 70% están configurados para usar GNL.
La compañía también ha subrayado que los nuevos VLCCs permitirán diversificar su flota de graneles líquidos, aportando una mayor flexibilidad operativa en el transporte de crudo a escala global.
Este nuevo encargo se enmarca en el plan estratégico de HMM para 2030, que contempla la modernización de su flota y la consolidación de una estructura operativa más resiliente frente a los cambios del mercado y la evolución normativa. Como parte de esta hoja de ruta, presentada en 2023, la naviera anunció una inversión total de KRW 23,5 billones (unos 17.000 millones de dólares) centrada en el crecimiento sostenible.
Dentro de ese plan, HMM prevé incorporar unos 70 buques ecológicos a su flota antes de que finalice la década y avanzar hacia un ecosistema de transporte neutro en carbono para el año 2045. De la inversión total, más del 60% —equivalente a KRW 14,4 billones— se destinará a iniciativas de gestión sostenible, incluyendo la adquisición de buques con bajas emisiones y la mejora de infraestructuras con criterios medioambientales.
La decisión de HMM refuerza la tendencia global de las grandes navieras a optar por soluciones energéticas alternativas ante la creciente presión regulatoria y la necesidad de reducir las emisiones del transporte marítimo internacional.

