La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) cerró el ejercicio 2024 con un beneficio neto de 31 millones de euros, lo que supone una caída respecto a los 39 millones alcanzados en 2023, pero mantiene un resultado positivo que refuerza su estabilidad financiera. La facturación, por el contrario, creció un 11%, alcanzando los 116 millones de euros.
Estos datos fueron aprobados este viernes por el consejo de administración de la entidad, en una sesión ordinaria en la que se dio luz verde a las cuentas anuales correspondientes al ejercicio pasado. Desde la APBA se valora positivamente el estado de liquidez y solvencia con el que concluyó el año, que permitirá ejecutar con garantías el nuevo ciclo inversor previsto para los próximos años.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) se situó en los 48,5 millones de euros. Así lo confirmó en enero el presidente de la APBA, Gerardo Landaluce, durante la presentación del balance económico del puerto. En esa ocasión, el dirigente portuario indicó que las cuentas están saneadas y sin endeudamiento, y que la política de bonificaciones a las navieras aumentó hasta los 18 millones de euros.
En este contexto, el puerto mantiene su línea estratégica de modernización, con el objetivo de consolidar su posición en el sistema portuario nacional e internacional. El Plan de Empresa 2026 contempla una inversión global de 583 millones de euros para el periodo 2025-2029.
Entre las principales líneas de actuación se encuentran proyectos relacionados con la descarbonización, como la implantación de sistemas OPS (suministro eléctrico a buques en puerto), el uso de combustibles alternativos y el desarrollo de soluciones digitales que mejoren la eficiencia operativa y reduzcan las emisiones. A estos se suman proyectos privados de alto impacto, como la ampliación de la terminal semiautomática TTI Algeciras.
Comparativamente, el enclave del Estrecho se mantiene entre los más rentables del sistema portuario español. En 2024, la Autoridad Portuaria de Valencia obtuvo un beneficio cercano a los 29 millones de euros con una facturación de 150 millones, mientras que la de Barcelona lideró el ranking con un resultado neto de 63 millones. Estas diferencias responden, en parte, a la especialización de cada recinto: mientras que Algeciras se enfoca en el tránsito internacional y el transbordo, otros puertos combinan más líneas de negocio asociadas a la importación, exportación y tráfico de pasajeros.
Por otro lado, desde la presidencia de la APBA se defiende la actual política de diversificación del negocio, que busca abrir nuevas líneas de actividad complementarias a las operaciones tradicionales, sin perder el peso del tráfico de contenedores, en el que el puerto mantiene un papel destacado en el Mediterráneo.

