El Servicio de Aduanas de Gibraltar ha recuperado 99 bidones de gasolina tras una operación llevada a cabo en la madrugada de este lunes, en colaboración con la Guardia Civil española y la Policía del Ministerio de Defensa de Gibraltar. La actuación se inició alrededor de las 04:30 horas, cuando la patrullera HMC Searcher interceptó una embarcación neumática de casco rígido (RHIB) de cuatro motores, sospechosa de estar implicada en actividades ilícitas en las inmediaciones del Muelle Norte (North Mole).
La RHIB, con cuatro tripulantes a bordo, transportaba una gran cantidad de bidones de gasolina y, al percatarse de la aproximación de la patrullera gibraltareña, viró rápidamente hacia el sur, en dirección a Punta Europa, iniciando una huida en alta mar.
Durante la persecución, los ocupantes de la embarcación comenzaron a lanzar los bidones al agua con el objetivo de deshacerse de la carga y dificultar su recuperación. Asimismo, según ha informado el Servicio de Aduanas, lanzaron proyectiles contra la patrullera HMC Searcher, causando daños materiales en una de las ventanas de la cabina.
La persecución continuó hasta la costa oriental de Gibraltar, donde se encontraba en funciones la patrullera Río Flumen de la Guardia Civil. Pese a que la RHIB logró darse a la fuga, la operación conjunta entre las fuerzas gibraltareñas y españolas permitió recuperar del mar un total de 99 bidones de gasolina, cuyo valor minorista se estima en unas 2.600 libras esterlinas.
El combustible recuperado estaba aparentemente destinado a apoyar logísticamente a otras embarcaciones rápidas que operan en el Estrecho en actividades vinculadas al narcotráfico, según la información difundida por las autoridades aduaneras de Gibraltar.
La actuación contó también con el apoyo operativo de la Policía del Ministerio de Defensa de Gibraltar (Gibraltar Defence Police), que participó en la coordinación de los esfuerzos para interceptar la embarcación y asegurar la recuperación de los bidones arrojados al mar.
Desde el Servicio de Aduanas han agradecido públicamente la colaboración de los distintos cuerpos implicados en la operación, subrayando su compromiso con la vigilancia de las aguas territoriales y la lucha contra las actividades marítimas ilegales que afectan a la zona.
La presencia de embarcaciones rápidas en aguas del Estrecho, con frecuencia asociadas al tráfico de drogas y contrabando de combustible, continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades marítimas de ambos lados de la frontera. Operaciones como la desarrollada en la madrugada del lunes forman parte del dispositivo habitual de vigilancia marítima en una zona de alta actividad ilícita, especialmente durante la noche.

