La Fundación Valenciaport ha concluido su participación en el proyecto europeo ILIAD, centrado en el desarrollo de un Gemelo Digital del Océano. Esta herramienta virtual integra datos de sensores, satélites y modelos numéricos para representar en tiempo real el comportamiento del medio marino, permitiendo su análisis, simulación y predicción. El proyecto busca facilitar una gestión más eficiente, informada y sostenible de los ecosistemas oceánicos.
La iniciativa, liderada por Intrasoft International, ha contado con la colaboración de más de medio centenar de organizaciones de toda Europa y ha sido cofinanciada por el programa Horizon 2020 de la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), con un presupuesto total de 17 millones de euros. Su diseño responde a los objetivos del Pacto Verde Europeo, la Estrategia Digital de la UE y los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados a los océanos.
En el marco de ILIAD, la Fundación Valenciaport ha desarrollado un caso piloto en el Puerto de Sagunto, centrado en la aplicación del ADN ambiental (eDNA) para la detección temprana de especies exóticas invasoras presentes en el agua de lastre de los buques. Este tipo de agua, utilizada para garantizar la estabilidad de los buques durante la navegación, puede contener organismos no autóctonos que, al ser liberados en otros entornos, suponen una amenaza para la biodiversidad local y la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.
La técnica de eDNA permite identificar la presencia de especies mediante el análisis de restos genéticos —como células, mucosas o fragmentos de tejido— presentes en el agua, sin necesidad de capturar físicamente a los organismos. Esta metodología ofrece una alternativa más rápida, sensible y menos invasiva que los métodos de monitoreo tradicionales.
Durante el piloto, se recogieron muestras tanto de agua de mar como de agua de lastre, y se compararon los resultados obtenidos mediante técnicas convencionales con los proporcionados por el análisis de eDNA. Los ensayos demostraron que el uso de esta herramienta permite detectar con mayor precisión la presencia de organismos no autóctonos, mejorando así la capacidad de respuesta ante su posible proliferación.
La experiencia desarrollada en Sagunto sugiere que el eDNA puede incorporarse como tecnología complementaria en los programas de gestión ambiental portuaria. Su aplicación podría contribuir a reducir el riesgo de introducción de especies invasoras, al tiempo que facilita la toma de decisiones basada en datos fiables y actualizados.

