Verdemar – Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia formal ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) por la utilización de redes de enmalle a la deriva, conocidas como “redes de la muerte”, por parte de embarcaciones marroquíes en aguas del Estrecho de Gibraltar. Según la organización, estas artes de pesca prohibidas están provocando un grave impacto ecológico en el entorno marino y suponen una amenaza directa a la biodiversidad.
Este tipo de redes, cuya utilización está prohibida a nivel internacional por su alta peligrosidad, capturan de forma indiscriminada cetáceos, tortugas marinas, tiburones y aves marinas protegidas. Además, afectan negativamente a los fondos marinos, al destruir hábitats esenciales para la reproducción y alimentación de numerosas especies. El uso de estas redes ha sido reiteradamente denunciado por organizaciones conservacionistas debido a su impacto en ecosistemas ya de por sí vulnerables.
Verdemar también advierte del riesgo que estas prácticas suponen para la navegación en el Estrecho de Gibraltar, uno de los corredores marítimos con mayor tránsito del planeta. Las redes abandonadas o fondeadas en zonas de paso pueden generar accidentes, daños estructurales a embarcaciones e interferencias en las rutas marítimas habituales.
Como parte de la denuncia, Verdemar ha incluido un caso reciente ocurrido en Ceuta, donde agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil detuvieron a tres pescadores marroquíes, naturales de la localidad de Beliones, que habían capturado un ejemplar de atún rojo de aproximadamente 90 kilos. Esta especie está incluida en planes de protección y su pesca está regulada. La intervención, publicada por El Faro de Ceuta, se investiga como posible delito contra la flora y fauna.
La denuncia incluye también material gráfico facilitado por CECAM Centosub, que muestra los efectos de las artes de pesca ilegales sobre el fondo marino en diversos puntos del Estrecho. Las imágenes documentan daños visibles en ecosistemas bentónicos y revelan la presión que estas actividades ejercen sobre la salud del medio marino.
El Estrecho de Gibraltar, reconocido como Reserva de la Biosfera Intercontinental, cuenta con diferentes figuras de protección como ZEPIM (Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo), LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Según Verdemar, estas figuras de protección resultan insuficientes si no se aplican medidas efectivas de control y coordinación internacional.
La organización ha solicitado al MITECO y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que refuercen los controles sobre las actividades pesqueras ilegales en la zona y reclamen una cooperación más estrecha con las autoridades marroquíes. Verdemar considera urgente que se adopten actuaciones conjuntas y sostenidas que permitan frenar el uso de estas redes y garantizar la protección efectiva del entorno marino en el Estrecho.

