domingo, 1 de marzo de 2026
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El nuevo estudio del Puerto de Santander confirma el equilibrio morfodinámico del estuario

La Mesa de la Bahía ha analizado el estudio hidrodinámico del canal de navegación y las playas Somo-Loredo-El Puntal, confirmando el equilibrio dinámico del estuario tras décadas de gestión.

Redacción··Sostenibilidad·3 minImprimir
El nuevo estudio del Puerto de Santander confirma el equilibrio morfodinámico del estuario

La denominada Mesa de la Bahía se ha reunido para analizar los resultados del Estudio hidrodinámico del canal de navegación y del sistema de playas Somo-Loredo-El Puntal, un trabajo promovido por la Autoridad Portuaria de Santander (APS) y desarrollado por la Fundación Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria (IHCantabria). Este análisis actualiza el conocimiento técnico sobre el comportamiento del estuario tras más de tres décadas sin una revisión integral de su dinámica litoral.

La principal conclusión del estudio es que el canal de navegación y el sistema de playas de la bahía se encuentran actualmente en una situación de equilibrio dinámico, resultado directo de las políticas de gestión implementadas desde los años 90. Entre ellas, destacan las prácticas de dragado y vertido basadas en criterios científicos.

El estudio se ha apoyado en una campaña intensiva de recopilación de datos, que ha incluido levantamientos topo-batimétricos de alta resolución, caracterización de hábitats submarinos y el uso de modelos numéricos avanzados para simular los procesos costeros. Estos trabajos han permitido cuantificar con precisión la evolución del estuario.

Los resultados indican una reducción sustancial en las tasas de erosión de las playas de Somo y Loredo. Mientras que entre 1960 y 1990 el retroceso de la costa alcanzaba 1,7 y 1,5 metros al año, respectivamente, en el periodo 2016-2024 estas tasas se han reducido a 0,5 m/año en Loredo y 0,2 m/año en Somo. Asimismo, el avance de El Puntal se ha frenado, pasando de 10 metros anuales a solo 0,2 m/año.

El informe señala, sin embargo, que este equilibrio es altamente sensible a los efectos del cambio climático, en especial a la subida del nivel del mar, que podría incrementar la erosión y la frecuencia de episodios de rebase e inundación. Por ello, el estudio incluye una serie de medidas para preservar la sostenibilidad del sistema en el largo plazo, enmarcadas en el desarrollo del Plan Bahía.

Las principales medidas propuestas pasan por la recuperación de zonas inundables, para lo cual se propone la restauración de 224 hectáreas de marismas en las rías de Boo y Cubas, una acción que aumentaría el volumen de agua movilizado por las mareas y mejoraría la capacidad de autolimpieza de los canales interiores. El dragado del canal secundario de Pedreña mediante la acumulación de sedimentos ha reducido el calado en hasta un 30 %, dificultando la navegación, especialmente en bajamar. Se plantea un dragado de mantenimiento para restablecer la operatividad del canal y mejorar la conectividad náutica con Somo y Pedreña y la realimentación de playas, con el vertido progresivo de 4 millones de metros cúbicos de arena procedente de depósitos externos situados en la plataforma continental. La estrategia se basaría en una aportación anual de 150.000 m³ durante 27 años, buscando reforzar el sistema ante el ascenso del nivel del mar.

Además, la APS ha anunciado el inicio, antes de final de año, de una campaña anual de dragado en el canal de navegación entre Punta Rabiosa y Somo durante los próximos cinco años, para mantener la navegabilidad en condiciones óptimas incluso durante bajamares vivas.

Las conclusiones del estudio se integrarán ahora en el conjunto de medidas del Plan de Gestión Integrada de la Bahía de Santander, cuyo documento final se presentará en los próximos meses.

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