La localidad de Palamós acogió el pasado jueves la 1.ª Jornada OPP-91: Retos y oportunidades del sector pesquero mediterráneo, un encuentro que reunió a más de 70 expertos, representantes de administraciones, cofradías, organizaciones de productores pesqueros (OPP), investigadores y profesionales del ámbito pesquero. Organizada por la Organización de Productores Pesqueros de Palamós (OPP-91), la jornada se articuló como un espacio de debate y análisis en torno a los principales desafíos que afronta la pesca mediterránea.
La apertura institucional contó con la participación de Miquel Mir, presidente de la OPP-91; Juan Manuel Elices, subdirector general de Caladero Nacional y Aguas Comunitarias de la Secretaría General de Pesca; y Maria Puig, alcaldesa de Palamós. Mir hizo hincapié en la necesidad de avanzar hacia una gestión colectiva e inteligente de los recursos pesqueros, orientada a garantizar tanto la sostenibilidad ambiental como la viabilidad económica del sector.
La jornada se desarrolló a través de seis bloques temáticos centrados en la gestión pesquera, la regulación en el ámbito mediterráneo, la comercialización y el valor añadido, el papel de las OPP dentro del nuevo marco del FEMPA, la incorporación de tecnología en las flotas y el papel de la ciencia en la sostenibilidad de los recursos.
Uno de los aspectos más consensuados fue la importancia de planificar con antelación los días hábiles de pesca, con el objetivo de dotar al sector de una mayor previsibilidad y facilitar la organización operativa y comercial. Juan Manuel Elices aseguró que el Ministerio trabaja para mejorar esa capacidad de previsión dentro de los márgenes que establece la normativa comunitaria.
Innovación tecnológica y digitalización como herramientas clave
Varios ponentes abordaron el papel de la tecnología como aliada en la gestión pesquera. Se expusieron proyectos piloto basados en visión artificial e inteligencia artificial para la clasificación del pescado en lonja, así como plataformas digitales para la trazabilidad y la comunicación entre flotas y cofradías. Estas herramientas están siendo desarrolladas o implementadas por diversas OPP en zonas como Motril, Santa Pola o Guipúzcoa.
Cristina Mañas, gerente de la OPP-91, presentó algunas de las iniciativas que posicionan a la entidad como un referente en innovación dentro del sector. Entre ellas, destacó la incorporación de la gamba de Palamós al programa de mejora del Marine Stewardship Council (MSC), así como el desarrollo de productos transformados como el carpaccio de gamba o nuevos canales de venta directa en entornos no convencionales, como hospitales o espacios gastronómicos junto a la lonja.
La coordinación entre organizaciones fue otro de los temas centrales. Se planteó la necesidad de establecer estrategias comerciales conjuntas y criterios homogéneos de calidad que permitan optimizar recursos y mejorar el posicionamiento del producto en el mercado. Miren Garmendia (OPEGUI) subrayó la necesidad de profesionalizar la comercialización desde las lonjas, incorporando perfiles específicos y adaptando los formatos del producto a las nuevas demandas del consumidor.
Sostenibilidad científica y dimensión social
El panel dedicado a la sostenibilidad reunió a representantes del MSC, WWF e ICATMAR-CSIC, quienes coincidieron en que las decisiones de gestión deben basarse en datos científicos robustos y adaptarse a la realidad de cada caladero. Se reclamó una mayor coordinación entre ciencia y administración, y una regulación flexible que equilibre la conservación con la actividad socioeconómica.
El encuentro también abordó la necesidad de fomentar el relevo generacional y promover una mayor presencia de la mujer en el sector. Se incidió en la importancia de visibilizar los perfiles femeninos existentes, mejorar las condiciones de trabajo a bordo y promover la cultura del mar entre los jóvenes.
Antoni Espanya, director general de Política Marítima y Pesca Sostenible de la Generalitat, clausuró la jornada destacando el papel clave del sector en la economía costera. La jornada finalizó con una visita al puerto pesquero de Palamós y a sus instalaciones, como la lonja y el obrador, que ejemplifican un modelo de pesca arraigado al territorio y abierto a la innovación.

