Un ejemplar juvenil de tortuga boba (Caretta caretta), apodado ‘Eca’, ha sido liberado en la playa de Cala Sardina, en el término municipal de San Roque, tras completar su proceso de recuperación en el Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA) de Algeciras.
El acto ha contado con la participación del subdelegado de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar, Javier Ros, y del delegado territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Óscar Curtido. También ha estado presente el concejal del Ayuntamiento de San Roque, Juan Serván.
El ejemplar fue localizado el pasado mes de julio por una embarcación recreativa en aguas de El Rincón de la Victoria (Málaga), mientras flotaba en la superficie en evidente estado de debilidad. En ese momento, la tortuga pesaba 1,16 kilogramos. Desde su ingreso en el CEGMA de Algeciras, ha sido sometida a un proceso de recuperación veterinaria que ha permitido estabilizar su estado físico y lograr un peso adecuado para su reintroducción en el medio natural.
Desde la Junta de Andalucía se ha subrayado la labor que se realiza en los CEGMA en relación con la recuperación de especies marinas, así como la importancia de estos centros en la atención a ejemplares en situación crítica. Los responsables institucionales han recordado la relevancia de la participación ciudadana en estos procesos, haciendo hincapié en la necesidad de notificar al servicio de emergencias 112 cualquier avistamiento de fauna marina varada o en mal estado.
El evento se enmarca dentro de las actuaciones de conservación y sensibilización medioambiental que la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente lleva a cabo en el litoral andaluz. Este tipo de iniciativas buscan, además de recuperar ejemplares, contribuir a la concienciación pública sobre la situación de las especies marinas que habitan en las aguas del Golfo de Cádiz y el Mar de Alborán.
La tortuga boba es una especie catalogada como vulnerable, amenazada por factores como la contaminación marina, el tráfico marítimo o las capturas accidentales en redes de pesca. Por este motivo, los programas de seguimiento, recuperación y liberación desarrollados por la administración andaluza tienen una función clave en el mantenimiento de las poblaciones de esta especie.
La playa de Cala Sardina ha sido elegida para la suelta por sus condiciones ambientales favorables y su baja densidad de tráfico marítimo en esta época del año, lo que permite a los ejemplares liberados adaptarse mejor a su entorno natural sin perturbaciones externas significativas.

