El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha aprobado sacar a concurso público la gestión de una instalación náutica en el puerto de Maó, con un enfoque centrado en el fomento del deporte federado, especialmente la vela y el piragüismo. Esta nueva concesión se enmarca en la estrategia de la APB para promover los usos sociales y deportivos en los puertos de interés general.
A diferencia de otros procesos concesionales, la APB no priorizará ingresos adicionales por tasas portuarias. En su lugar, dará mayor puntuación a aquellas ofertas que comprometan una mayor inversión anual en actividades deportivas. Cada licitador deberá presentar un plan específico que contemple acciones de promoción del deporte base y federado, con partidas económicas claramente definidas.
La concesión tendrá una duración máxima de 30 años y abarcará más de 22.000 metros cuadrados, ampliables hasta casi 29.000, distribuidos entre superficie terrestre y espejo de agua, ubicados en el muelle de Levante del puerto de Maó, entre la Punta des Rellotge y la explanada de Cala Figuera.

La nueva instalación deberá contar con escuelas de vela y piragüismo abiertas a niños, jóvenes y adultos, además de organizar competiciones, programas de tecnificación y ayudas económicas para deportistas. También se requerirá la promoción de actividades sociales, educativas y medioambientales, así como la celebración de eventos deportivos con aval federativo.
El pliego contempla la posibilidad de incluir otras disciplinas náuticas como pesca deportiva o actividades subacuáticas, siempre que se integren con programas culturales, educativos e inclusivos. En los tres primeros años, será obligatorio ejecutar inversiones en infraestructuras y equipamiento deportivo, incorporando criterios de eficiencia energética, accesibilidad universal y sostenibilidad ambiental. Se valorarán especialmente iniciativas que contemplen energías renovables, materiales de bajo impacto ecológico y medidas para mejorar la biodiversidad marina.
En cuanto a las condiciones técnicas, la instalación deberá ofrecer un mínimo de 75 amarres para embarcaciones de hasta 8 metros de eslora, reservando ocho de ellos para embarcaciones de vela latina. Solo un máximo del 20 % podrá destinarse a barcos de más de 12 metros. Los actuales usuarios con embarcaciones de base tendrán prioridad, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
El concurso también establece tarifas máximas de atraque, y se puntuará más favorablemente a aquellas ofertas que propongan reducciones sobre dichos importes. Además, como novedad, se exigirá una inversión de al menos dos millones de euros a partir del año 18 de concesión para renovación y mejora de las instalaciones, con el objetivo de evitar su deterioro con el paso del tiempo.

