Los miembros de la Mesa del Parlamento de Cataluña visitaron el Puerto de Tarragona, donde fueron recibidos por el presidente de la Autoridad Portuaria, Santiago J. Castellà, y otros representantes de la entidad. El encuentro sirvió para presentar a los representantes institucionales la estrategia de desarrollo del puerto, orientada a convertirse en un nodo logístico e intermodal de referencia en el noreste peninsular y el sur de Europa.
Durante la visita, se expusieron las principales líneas de actuación que sigue la Autoridad Portuaria para consolidar su papel dentro del sistema logístico catalán y español. Entre los proyectos clave se destacó la futura terminal multipropósito para contenedores y carga general en el Muelle de Andalucía, así como las terminales intermodales de La Boella y de Guadalajara-Marchamalo. Esta última se encuentra pendiente de recepción y se considera una infraestructura fundamental para reforzar las conexiones ferroportuarias con el interior peninsular.
En el ámbito industrial, se puso especial énfasis en el papel del puerto dentro de la estrategia de reindustrialización de Cataluña, mediante el desarrollo de su Zona de Actividades Logísticas (ZAL). La disponibilidad de suelo y las conexiones ferroviarias permiten a la ZAL posicionarse como un espacio competitivo para atraer inversiones vinculadas a sectores como el vehículo eléctrico, las baterías o los semiconductores.
Otro de los puntos centrales del encuentro fue la posición del Puerto de Tarragona como infraestructura clave para el despliegue de la eólica marina en el Mediterráneo Occidental. El proyecto prevé que el puerto se convierta en uno de los centros logísticos y de ensamblaje de aerogeneradores, e incluye acciones como la ampliación del Muelle de Baleares para albergar esta actividad. En este contexto, se valoró positivamente la organización del primer Foro CATFLOWE como espacio de encuentro entre los distintos agentes implicados.
También se presentaron actuaciones relacionadas con la sostenibilidad y la conservación del medio natural, como la renaturalización de los Prats d’Albinyana, en Vila-seca. Este proyecto, que abarca 37 hectáreas dentro de la zona protegida de la Red Natura 2000, representa la recuperación de una de las zonas húmedas más importantes llevada a cabo en Cataluña en las últimas dos décadas.

