La Autoridad Portuaria de Almería (APA) y Endesa han formalizado, de mutuo acuerdo, la extinción anticipada de la concesión que la compañía eléctrica mantenía en el Puerto de Carboneras, como consecuencia del cese de actividad y posterior desmantelamiento de la Central Térmica Litoral. El acuerdo, alcanzado en un contexto de transición energética, permite la reversión inmediata de los terrenos y activos a la APA, adelantándose así al plazo inicialmente previsto para 2038.
Este paso supone un cambio estratégico para el enclave portuario de Carboneras, ya que la APA recupera una superficie portuaria significativa, que incluye el Muelle de Ribera II, con una línea de atraque de 145,6 metros y un calado de 9,35 metros, además de cerca de 28.000 m² de superficie terrestre y más de 248.000 m² de superficie de agua. También revierten otras infraestructuras como un dique de abrigo y un muelle de 241 metros de longitud y 17 metros de calado.
Las instalaciones portuarias, construidas en 1985 con una inversión de unos 123 millones de euros por parte de Endesa, se destinaron originalmente a la descarga de carbón importado para la central térmica. Durante sus décadas de operación, se gestionaron alrededor de 80 millones de toneladas de graneles sólidos, principalmente carbón, que alimentaban la planta térmica ubicada junto al puerto.
La reversión de estos espacios llega en un momento clave, marcado por la creciente presión operativa sobre el Muelle de Ribera I, la única instalación de uso público actualmente operativa en el Puerto de Carboneras. La elevada demanda y la falta de línea de atraque han generado episodios de congestión, con demoras en las operaciones de carga y descarga. Esta situación afecta directamente a un conjunto de empresas con fuerte presencia en la provincia de Almería, entre las que se encuentran Cosentino, Knauf, Grupo Torralba, Saint-Gobain y Holcim, que utilizan estas instalaciones para sus operaciones logísticas.
Con la incorporación de los activos revertidos, se espera mejorar la capacidad operativa del puerto y dar respuesta a las necesidades del tejido empresarial local. Asimismo, se abren nuevas posibilidades para el desarrollo del tráfico portuario, especialmente en relación con el sector minero, y en particular con la exportación de yeso, mineral del que Almería es líder en producción a nivel europeo.

