Ocean Network Express (ONE) ha registrado un beneficio neto de 285 millones de dólares en el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2025, comprendido entre los meses de julio y septiembre, en un contexto de mercado marcado por la caída de los fletes, el aumento de la capacidad instalada y las persistentes incertidumbres geopolíticas. La cifra mejora notablemente frente a los 86 millones obtenidos en el primer trimestre, pero representa un retroceso del 86% respecto a los 1.999 millones de beneficio registrados en el segundo trimestre del ejercicio anterior.
En cuanto a los ingresos, ONE facturó 4.455 millones de dólares en el trimestre, lo que supone un descenso interanual del 24%. A nivel semestral, la compañía acumuló unos ingresos totales de 8.504 millones de dólares, con un beneficio neto de 371 millones, muy por debajo de los 2.778 millones que logró en el primer semestre del ejercicio fiscal 2024.
La caída de los fletes —especialmente en las rutas Este-Oeste— ha sido uno de los principales factores que han afectado los márgenes. Aunque la media de tarifas en el segundo trimestre fue ligeramente superior a la del primero, los índices de flete permanecen significativamente por debajo de los niveles del año anterior. En la ruta Asia–Norteamérica este, el índice de fletes se situó en 132 puntos (base 100 en el primer trimestre del FY2018), frente a los 195 del mismo periodo del ejercicio anterior. En el caso del Asia–Europa oeste, el índice se elevó a 164 puntos, también por debajo de los 293 registrados un año antes.
A pesar del entorno tarifario desfavorable, ONE logró incrementar los volúmenes transportados en los principales tráficos. En la ruta Asia–Norteamérica este, los embarques aumentaron un 5,6% intertrimestral, hasta los 711.000 TEUs, debido principalmente a un aumento puntual de la demanda en julio como consecuencia del adelanto de carga ante posibles nuevos aranceles en Estados Unidos. Sin embargo, este incremento de carga no se tradujo en una mejora de la utilización de la capacidad, que descendió del 94% al 91% respecto al trimestre anterior. En la ruta Asia–Europa oeste, los embarques alcanzaron los 501.000 TEUs, con una ligera mejora en la utilización hasta el 91%, pese a un mercado todavía saturado.
La compañía atribuye parte de la presión sobre los precios al exceso de capacidad derivado de la continua entrega de nuevos buques. Durante el segundo trimestre, ONE aumentó ligeramente su capacidad operativa hasta los 2,09 millones de TEUs, sin variaciones en el número total de buques, que se mantuvo en 271 unidades. Las nuevas incorporaciones han coincidido con una demanda relativamente estable, lo que ha agravado el desequilibrio entre oferta y demanda en los tráficos principales.
Otro factor que sigue condicionando las operaciones es el desvío de buques a través del cabo de Buena Esperanza como consecuencia de la situación en el mar Rojo. Este desvío, que se prevé que continúe durante el resto del ejercicio fiscal, ha contribuido parcialmente a absorber capacidad excedente, aunque no en la magnitud suficiente como para revertir la presión sobre los fletes.
Ante este escenario, ONE ha revisado a la baja sus previsiones anuales. La naviera estima ahora un beneficio neto de 310 millones de dólares para el conjunto del ejercicio, lo que implica unas pérdidas de 61 millones en la segunda mitad del año fiscal (de octubre de 2025 a marzo de 2026). La anterior previsión apuntaba a un beneficio anual de 700 millones.
En respuesta a las condiciones actuales del mercado, la compañía continúa aplicando medidas de flexibilidad operativa, revisión de cartera de servicios, ajustes en el despliegue de flota y optimización del flujo de contenedores. Además, mantiene un seguimiento activo de la evolución arancelaria en Estados Unidos y del entorno geopolítico global, con el objetivo de reducir el impacto sobre las cadenas logísticas de sus clientes.
ONE reconoce que el entorno sigue siendo volátil y que el mercado podría no comportarse con la solidez inicialmente prevista, por lo que continuará adoptando medidas de ajuste para adaptarse a los cambios y maximizar la eficiencia operativa.

