La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) ha vuelto a presentar actuaciones enmarcadas en el proyecto “Lago Marítimo”, centradas esta vez en la creación de zonas ajardinadas y escolleras en el Llano Amarillo, junto a los puntos de embarque del puerto. Estas intervenciones, presupuestadas en 5,5 millones de euros, han sido objeto de críticas por parte de colectivos ecologistas, al considerar que se están dejando de lado las medidas ambientales recogidas en el diseño original del proyecto, presentado en febrero de 2020.
En su concepción inicial, el “Lago Marítimo” fue planteado como una intervención de regeneración urbana y medioambiental del frente litoral de Algeciras. Entre sus principales objetivos figuraban la recuperación de la calidad del agua, la eliminación de vertidos de aguas residuales al mar y la mejora del entorno portuario en su integración con la ciudad. Sin embargo, más de cinco años después de su anuncio, siguen pendientes actuaciones clave vinculadas a estos compromisos medioambientales.
Según ecologistas de Agaden, el proyecto contemplaba la actuación sobre diversos focos de contaminación existentes en la zona. Entre ellos, se señalaban los colectores de aguas residuales que desembocan en la antigua playa de Los Ladrillos, la construcción de tanques de tormenta para evitar desbordamientos en episodios de lluvias intensas, la regeneración de la lámina de agua de la dársena pesquera y un dragado ecológico para mejorar la calidad ambiental del entorno portuario urbano. Hasta la fecha, ninguna de estas acciones ha sido ejecutada.
En contraposición, la actuación presentada ahora por la APBA se centra exclusivamente en aspectos paisajísticos. El diseño contempla la instalación de nuevas zonas verdes y la construcción de escolleras, sin que se haya informado de avances en las obras necesarias para garantizar el encauzamiento y depuración de las aguas residuales que continúan vertiéndose directamente al mar en esta zona del litoral.
AGADEN–Ecologistas en Acción ha manifestado su preocupación por la situación. La organización recuerda que, en la actualidad, cada vez que se producen lluvias moderadas o intensas, las aguas fecales procedentes de diversos puntos de la ciudad llegan sin tratamiento al mar. Las zonas más afectadas son los alrededores de la antigua playa de Los Ladrillos, donde confluyen vertidos desde la calle Jacinto Benavente y desde el puente de acceso norte al puerto.
Desde este colectivo ecologista, se insiste en que la prioridad debe ser la inversión en infraestructuras hidráulicas que permitan encauzar adecuadamente las aguas residuales hasta la depuradora de Isla Verde, evitando así su descarga directa al entorno marino. En su opinión, los 5,5 millones de euros anunciados por la APBA serían más útiles si se destinaran a resolver estas deficiencias estructurales, en lugar de emplearse en intervenciones urbanísticas con impacto limitado en la mejora ambiental de la zona.
Tanto AGADEN como otros colectivos sociales de la ciudad han subrayado que el cumplimiento de los compromisos medioambientales del proyecto “Lago Marítimo” no puede seguir postergándose. La regeneración del frente litoral y la mejora de su calidad ambiental requieren actuaciones integrales que aborden de forma prioritaria los problemas estructurales que afectan a la zona desde hace décadas.
El proyecto fue anunciado en 2020 como una apuesta estratégica para transformar la relación entre el puerto y la ciudad de Algeciras. No obstante, en su desarrollo hasta la fecha se ha evidenciado una mayor atención a los elementos estéticos que a la resolución de las causas que afectan directamente a la salud ambiental del litoral urbano, según Agaden que muestra su malestar porque desde la APBA y el Ayuntamiento de Algeciras no se han facilitado detalles sobre los plazos para abordar las actuaciones pendientes en materia de saneamiento, ni sobre la planificación prevista para completar los objetivos iniciales del proyecto. Tampoco se han hecho públicos informes técnicos que evalúen el estado actual de los vertidos ni su impacto en la calidad del agua en la zona del Llano Amarillo y el entorno de la dársena pesquera.
Mientras tanto, la percepción de los colectivos ciudadanos es que las actuaciones en curso no responden a las necesidades más urgentes del entorno litoral ni a los compromisos adquiridos en 2020. La falta de soluciones al problema de los vertidos fecales continúa condicionando negativamente la recuperación ambiental de una de las zonas más degradadas de la fachada marítima de Algeciras.

