La exposición ‘El Marítim, a peu de carrer’, organizada por Valenciaport en el Edificio del Reloj, se prepara para cerrar sus puertas este próximo 9 de noviembre tras más de un mes abierta al público. La muestra ha registrado un notable volumen de asistencia, atrayendo a miles de personas interesadas en conocer la historia viva de los barrios marineros de València, también conocidos como poblats de la mar.
Desde su inauguración el pasado 2 de octubre, la exposición ha permanecido accesible en horario ininterrumpido de 11:00 a 19:00 horas, todos los días de la semana. El acceso gratuito ha facilitado la participación de un público diverso, que ha podido acercarse a los orígenes y evolución del Distrito Marítimo de València a través de un recorrido expositivo compuesto por paneles con textos explicativos e imágenes históricas.
La propuesta expositiva ofrece una mirada retrospectiva sobre los barrios que hoy forman parte del entorno portuario y litoral de València. Malva-rosa, Cabanyal, Canyamelar, Natzaret, Vilanova del Grau, Cap de França y Poble Nou de la Mar son algunos de los núcleos urbanos recogidos en la muestra, cuya anexión a la ciudad se produjo en el último tercio del siglo XIX. Estos barrios constituyen una parte fundamental de la identidad marítima de València, tanto desde el punto de vista histórico como cultural.
Uno de los ejes temáticos de la exposición es el análisis del callejero actual de la ciudad como reflejo de su vínculo con el mar. Así, se pone el foco en determinados topónimos urbanos cuya denominación tiene su origen en la actividad portuaria y marítima. Por ejemplo, se detalla el caso de la calle del Mar, que en su día funcionó como vía directa desde el centro histórico hasta el mar, o el de la Porta de la Mar, antigua puerta de la muralla medieval que conectaba la ciudad con el puerto del Grao.
En cuanto a los orígenes de algunos de los barrios, la muestra ofrece datos históricos como el del Cabanyal, cuyo nombre aparece documentado en 1422 y alude a las viviendas de barracas que construían los pescadores en la zona. También se recoge la historia de Natzaret, creado inicialmente como enclave de cuarentena para marineros y mercancías que llegaban por mar, aunque con el tiempo su función sanitaria fue sustituida por la residencial.
La exposición dedica además un apartado a los proyectos portuarios desarrollados entre los siglos XVII y XIX, que permitieron transformar el antiguo grao –un espacio sin abrigo natural ni infraestructura fija– en un puerto más moderno y adaptado a las necesidades comerciales de la ciudad. Se repasan los desafíos técnicos de aquellas obras, así como los distintos intentos de dotar a València de una salida marítima más eficiente y segura.
En conjunto, ‘El Marítim, a peu de carrer’ ofrece una aproximación divulgativa a la memoria colectiva de la València marítima, recuperando la historia de sus barrios costeros y su evolución en paralelo al desarrollo del puerto. La muestra estará disponible hasta el 9 de noviembre, y constituye una de las propuestas culturales más representativas del vínculo entre la ciudad y su fachada litoral.

