La Autoridad Portuaria de Castellón ha desarrollado en los dos últimos años ocho proyectos transformadores en su fachada marítima con el objetivo de integrar de forma efectiva el puerto en la ciudad. En un tramo de poco más de un kilómetro, PortCastelló ha modernizado infraestructuras, rehabilitado espacios patrimoniales y habilitado nuevos usos ciudadanos en el Grau, como parte de su compromiso con la apertura del puerto al entorno urbano.
Entre las intervenciones realizadas destaca la remodelación de la fuente del Centenario, un espacio emblemático que ha recuperado protagonismo con un diseño renovado que incorpora elementos luminosos y estéticos. Otra actuación significativa es la reconversión de la antigua Comandancia, un edificio hasta ahora en desuso, que será la nueva sede institucional de PortCastelló y albergará el futuro Museo de la Mar, un proyecto largamente reivindicado por la ciudadanía.
Junto a este inmueble se ha diseñado una nueva plaza pública, concebida como espacio de encuentro y disfrute para residentes y visitantes, que refuerza la conexión entre el entorno portuario y el tejido urbano del Grau.
La mejora del alumbrado del muelle de Costa ha sido otra de las acciones destacadas. Esta renovación ha permitido dotar a la fachada marítima de una iluminación más eficiente y moderna, incrementando al mismo tiempo la seguridad y la visibilidad del entorno. Por otro lado, en los antiguos cines del Grau se ha proyectado un hub tecnológico con el objetivo de dinamizar el barrio mediante el fomento del emprendimiento, la innovación y el empleo vinculado a nuevas tecnologías.
La rehabilitación del edificio Moruno ha completado una intervención de carácter patrimonial y urbano. Se ha mejorado su accesibilidad mediante la eliminación del puente que dificultaba la entrada y se ha dotado al inmueble de iluminación ornamental, lo que ha permitido su incorporación como equipamiento cultural y social para la ciudad.
A estas seis actuaciones ya ejecutadas o en curso se suman otros dos proyectos previstos que completan la estrategia de transformación de la fachada marítima. Por un lado, la nueva lonja de pescadores, con una inversión programada superior a los tres millones de euros. Este nuevo equipamiento busca optimizar la actividad pesquera con unas instalaciones más funcionales y adaptadas a las necesidades actuales del sector. Por otro lado, se proyecta una nueva fábrica de hielo, diseñada para mejorar el servicio a la flota pesquera en términos de eficiencia y sostenibilidad, apoyando la competitividad de esta actividad tradicional en el puerto de Castellón.

