El Puerto de Róterdam ha presentado una nueva estrategia de desarrollo del suministro eléctrico en atraque, con el objetivo de que esta tecnología sea la opción habitual para la mayoría de los buques antes del año 2030. La hoja de ruta, denominada Shore Power Strategy 2025–2035, ha sido elaborada conjuntamente por el Ayuntamiento de Róterdam y la Autoridad Portuaria, y ya ha sido remitida al consejo municipal para su aprobación.
La iniciativa busca acelerar la implantación de conexiones eléctricas en muelle a lo largo de todo el complejo portuario, como parte de un plan más amplio de reducción de emisiones en operaciones portuarias. El horizonte final se sitúa en el año 2050, fecha para la cual se prevé alcanzar una operativa totalmente libre de emisiones durante el atraque de buques.
Mediante el uso de shore power —también conocido como cold ironing o OPS (Onshore Power Supply)—, los buques atracados pueden desconectar sus motores auxiliares y conectarse a la red eléctrica terrestre, lo que reduce notablemente las emisiones atmosféricas, el ruido y el impacto medioambiental en el entorno urbano y portuario.
“El puerto quiere ser un referente en la transición energética y en el desarrollo económico sostenible. Esta estrategia marca el camino hasta 2035, pero nuestro objetivo es que todos los actores estén listos ya en 2030”, señaló Chantal Zeegers, teniente de alcalde de Róterdam. “Los objetivos son urgentes y requieren velocidad, determinación y resultados. Se trata de la estrategia más ambiciosa de Europa en esta materia, y estamos orgullosos de ella”.
Por su parte, el consejero delegado de la Autoridad Portuaria, Boudewijn Siemons, afirmó que el plan “contribuye directamente a un puerto más limpio y saludable” y servirá como base para un despliegue integral más allá de 2035.
Entre las prioridades recogidas en la estrategia destacan la ampliación de la infraestructura pública de suministro eléctrico, la preparación para el reglamento europeo AFIR (Reglamento de Infraestructuras para Combustibles Alternativos), que entrará en vigor en 2030, y la extensión del sistema a todo tipo de buques, más allá de los segmentos tradicionales.
Desde la publicación de su primera estrategia en 2020, el Puerto de Róterdam ha instalado más de 100 sistemas de conexión a red eléctrica, con una capacidad conjunta superior a 43 megavatios. Entre las instalaciones recientes se incluye la nueva unidad del terminal de cruceros de la ciudad, ya en funcionamiento.
Para facilitar la transición, el consistorio mantiene una línea de subvenciones para estudios de viabilidad e instalación de equipos, mientras que la Autoridad Portuaria realiza inversiones directas en atraques públicos y presta asistencia técnica a los operadores de terminales.
No obstante, las autoridades reconocen que persisten obstáculos técnicos en algunas zonas del puerto, especialmente relacionados con la congestión de la red eléctrica. Para mitigar esta limitación, se estudia el uso de unidades móviles de suministro y contratos de abastecimiento alternativos, que permitan avanzar en la electrificación mientras se desarrollan nuevas capacidades de red.
La estrategia actualizada sitúa a Róterdam como uno de los principales referentes europeos en el desarrollo de tecnologías portuarias limpias, en línea con los objetivos comunitarios de neutralidad climática y reducción de emisiones del transporte marítimo. El documento establece un marco técnico y operativo para los próximos diez años, diseñado para acelerar la transición energética del puerto más grande de Europa.

