La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) ha publicado su Informe Anual correspondiente al periodo 2024-2025, un exhaustivo repaso a los acontecimientos políticos, regulatorios, financieros y operativos que han marcado la actividad del sistema portuario europeo durante el último año. El documento no solo ofrece una panorámica sobre las prioridades de la organización, sino que anticipa el papel estratégico que los puertos están llamados a desempeñar en el nuevo contexto geopolítico, económico y ambiental europeo.
Uno de los ejes centrales del informe es la preparación de la futura Estrategia Europea de Puertos, cuya presentación por parte de la Comisión Europea está prevista para febrero de 2026. Esta estrategia busca redefinir el papel de los puertos en Europa desde una triple dimensión: competitividad, seguridad y sostenibilidad. A lo largo del último año, ESPO ha colaborado activamente con la Comisión a través de foros, consultas y reuniones bilaterales, con el objetivo de trasladar las prioridades del sector. Entre ellas, destacan la necesidad de simplificación normativa, el refuerzo de la autonomía estratégica europea —incluida la movilidad militar—, y el reconocimiento del papel de los puertos como plataformas energéticas clave para la transición ecológica.
En este contexto, el informe dedica una atención especial a la nueva propuesta del Marco Financiero Plurianual 2028-2034, presentada en julio de 2025. Este marco contempla un incremento significativo del presupuesto destinado al transporte dentro del Mecanismo Conectar Europa (CEF), con 51.500 millones de euros reservados para proyectos de infraestructuras. Por primera vez, se reconoce de forma explícita la dimensión transfronteriza de los puertos europeos. Este avance responde a años de trabajo conjunto entre ESPO y otras organizaciones del sector, que han defendido ante las instituciones europeas la necesidad de garantizar una financiación estable y adecuada para proyectos de infraestructura portuaria, incluidos los relacionados con la movilidad militar y la energía.
La adaptación normativa también ocupa un lugar destacado en el informe. ESPO ha seguido de cerca varias revisiones legislativas relevantes, como la reforma del Reglamento sobre Inversiones Extranjeras Directas (FDI), la revisión de las Directivas de Contratación Pública, la actualización del Reglamento General de Exención por Categorías (GBER) en materia de ayudas estatales, y el proceso de reforma del Código Aduanero de la Unión. En todos estos frentes, la organización ha defendido una interpretación ajustada a las especificidades del sector portuario, buscando evitar cargas administrativas innecesarias y garantizando la seguridad jurídica para las inversiones públicas y privadas en los puertos.
La dimensión ambiental y energética del sistema portuario europeo ha cobrado aún más protagonismo durante el último año. La aplicación del paquete “Fit for 55”, que incluye la extensión del Régimen de Comercio de Emisiones (ETS) al transporte marítimo, la entrada en vigor del reglamento FuelEU Maritime y las nuevas obligaciones en materia de suministro eléctrico a buques (OPS), ha implicado un importante esfuerzo de adaptación por parte de las autoridades portuarias. ESPO ha insistido en la necesidad de que la normativa europea esté alineada con el marco internacional de la OMI y ha subrayado los riesgos de fuga de carbono y negocio en caso de una implementación descoordinada.
A través de su Comité de Desarrollo Sostenible, ESPO también ha impulsado una visión pragmática sobre la implantación de las infraestructuras de suministro eléctrico en puerto, defendiendo la priorización por tipología de buques y evitando la ampliación obligatoria a segmentos de tráfico sin viabilidad técnica o económica. Paralelamente, se ha retomado el trabajo del grupo de la ESSF sobre OPS, y se han identificado nuevos ámbitos de cooperación, como la conexión a la red, la monitorización del progreso y la competitividad del precio de la electricidad para uso marítimo.
En el ámbito de la energía, la organización ha reforzado su posicionamiento ante los próximos desarrollos legislativos del Pacto Industrial Limpio. Se espera que, antes de que finalice 2025, se presente la nueva Ley de Aceleración de la Descarbonización Industrial, así como el paquete europeo sobre la red eléctrica. En ambos casos, ESPO ha pedido que los puertos se consideren “valles de aceleración net-zero”, con acceso prioritario a la red y a procesos simplificados de autorización. La organización también se ha pronunciado sobre la próxima legislación relativa al transporte y almacenamiento de CO₂, subrayando el papel de los puertos como nodos logísticos para el despliegue de tecnologías de captura y uso de carbono (CCUS).
Desde el punto de vista de la seguridad y la defensa, el informe destaca la intensificación del trabajo relacionado con la movilidad militar, especialmente tras la presentación del Libro Blanco Europeo de la Defensa – Readiness 2030. ESPO ha trasladado a la Comisión Europea y a la OTAN la necesidad de reconocer a los puertos como infraestructuras críticas de doble uso, capaces de garantizar tanto operaciones militares como la continuidad del comercio. Además, se espera que el próximo Paquete de Movilidad Militar, previsto para finales de noviembre de 2025, contemple un marco de emergencia que otorgue prioridad de acceso a infraestructuras críticas, incluyendo los puertos.
Asimismo, la organización ha mantenido su implicación en la lucha contra el crimen organizado en el entorno portuario a través de la Alianza Europea de Puertos, promovida por la Dirección General de Interior de la Comisión. Durante 2025, esta alianza ha ampliado su alcance a puertos medianos, secundarios y fluviales, y se ha dotado de nuevas herramientas de cooperación, como la plataforma de expertos de Europol.
La dimensión internacional también ha ocupado un lugar importante en la agenda de ESPO. El informe analiza el impacto de las nuevas políticas comerciales de Estados Unidos, tras la reintroducción de aranceles del 15% a productos europeos y la firma de un acuerdo bilateral que incluye compromisos de importación de energía estadounidense. Asimismo, se recogen las implicaciones del nuevo marco de cooperación UE–Reino Unido, que contempla la creación de una zona común sanitaria y fitosanitaria y la posible vinculación de los sistemas de comercio de emisiones.
En paralelo, el informe señala la creciente actividad de ESPO en el marco del Global Gateway, especialmente en relación con los corredores marítimos verdes y el desarrollo de hubs de combustibles sostenibles en terceros países. La organización ha manifestado la necesidad de asegurar que estas iniciativas no comprometan la competitividad de los puertos europeos, en particular los situados en el Mediterráneo.
En el plano interno, el informe presenta la actividad de los comités técnicos de ESPO, entre ellos los de Gobernanza Portuaria, Energía y Crecimiento Azul, Estadística y Análisis Económico, Logística Intermodal, Cruceros y Ferris, Seguridad Marítima, y Asuntos Jurídicos. Asimismo, se informa sobre la celebración de la Conferencia Anual de ESPO, celebrada en Tesalónica en mayo de 2025, centrada en la definición de una nueva estrategia para los puertos europeos en la era post-2024. Durante el evento, el comisario europeo de Transportes y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, mantuvo un encuentro con la dirección de ESPO y directivos de treinta puertos europeos.
Por otro lado, se concedió el Premio ESPO 2024 al Puerto de Sevilla por su proyecto de economía circular aplicado a la reutilización de sedimentos de dragado. El informe también recoge la sección «Port Pro of the Month», en la que se han entrevistado a directivos portuarios de diversos países, abordando cuestiones como la sostenibilidad, la digitalización y el impacto del Brexit.
Con una estructura organizativa compuesta por miembros de 22 Estados miembros y observadores de otros seis países, ESPO continúa consolidándose como la principal voz del sistema portuario europeo en Bruselas, contribuyendo a dar forma a las políticas que definirán el futuro del transporte marítimo y la logística en Europa.

