La Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía ha confirmado la presencia de la medusa Cassiopea andromeda en aguas andaluzas. Se trata de la primera vez que se constata la existencia de esta especie alóctona en el medio marino de la comunidad autónoma, tras ser avistada por un centro de buceo y posteriormente identificada por especialistas.
Conocida popularmente como “medusa invertida de manglar” por su característica posición sobre el fondo marino, en la que mantiene los tentáculos orientados hacia arriba, el ejemplar ha sido localizado exclusivamente en el entorno portuario de Aguadulce, en el término municipal de Roquetas de Mar (Almería).
Originaria del Mar Rojo y el Indo-Pacífico, Cassiopea andromeda es una especie lessepsiana, es decir, que ha accedido al Mediterráneo a través del Canal de Suez. Su presencia fue registrada por primera vez en Chipre en 1903, y desde entonces se ha expandido progresivamente por diversas regiones del Mediterráneo oriental, incluyendo Grecia, Libia, Malta, Sicilia y Túnez, sobre todo a partir de la década de 2010.
La Consejería señala que el cambio climático y el aumento de la temperatura de las aguas del Mediterráneo podrían favorecer la llegada de especies provenientes de zonas tropicales. Sin embargo, en este caso, al tratarse de una localización concreta en un entorno portuario, no se descarta que la aparición del ejemplar esté relacionada con una liberación accidental procedente de actividades de acuariofilia.
Desde el punto de vista sanitario, la Cassiopea andromeda presenta una picadura urticante de intensidad media, aunque en la situación actual no se considera un riesgo relevante para las personas, ya que se encuentra en una zona donde el baño está prohibido.
Tampoco se considera, por el momento, una amenaza para las especies autóctonas del ecosistema marino andaluz, debido a su distribución limitada. No obstante, se está evaluando su potencial de dispersión, dado que cuenta con capacidad natatoria y fases larvarias planctónicas que podrían facilitar su expansión a otras zonas costeras.
Las autoridades ambientales han informado de que se están valorando medidas de control y, en caso necesario, actuaciones para la erradicación de la especie, si se detecta una expansión que comprometa el equilibrio ecológico del medio.
La Junta de Andalucía ha hecho un llamamiento a los clubes de buceo, entidades científicas y ciudadanía en general para que comuniquen cualquier avistamiento de especies desconocidas o posiblemente exóticas a los servicios competentes. Además, recuerda que está prohibida la suelta de ejemplares de especies no autóctonas en el medio natural, dado el riesgo que ello puede representar para los ecosistemas locales.

