El Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha completado la campaña oceanográfica ESTRECHO_1025, desarrollada entre el 19 y el 24 de octubre a bordo del buque UCADIZ de la Universidad de Cádiz. La iniciativa se ha centrado en la evaluación del estado de conservación de los hábitats litorales dentro de la Zona Especial de Conservación (ZEC) Estrecho Oriental, un espacio marino protegido situado entre el Peñón de Gibraltar y la costa de La Línea de la Concepción.
Durante cinco días de trabajo, el equipo científico dirigido por José Luis Rueda Ruiz, del Centro Oceanográfico de Málaga del IEO-CSIC, ha aplicado un conjunto de técnicas de observación y muestreo destinadas a obtener una imagen precisa de los fondos marinos someros del área estudiada. Para ello se combinaron vehículos operados remotamente (ROV) con distintos sistemas de muestreo bentónico, entre ellos dragas Van Veen, Shipek y equipos de arrastre controlado. Estas herramientas permiten recoger imágenes y sedimentos con un nivel de detalle que facilita la interpretación de las comunidades que habitan en estos fondos.
Rueda subraya que la información obtenida ayudará a ampliar el conocimiento sobre un enclave con elevada riqueza biológica y una dinámica oceanográfica muy particular. El investigador indica que estos datos servirán de base para analizar la condición de los ecosistemas litorales y contribuir a los procesos de gestión y planificación ambiental que afectan a la zona.
La campaña ha cubierto profundidades comprendidas entre 3 y 60 metros, abarcando puntos situados tanto dentro de la ZEC como en sus áreas adyacentes. Las estaciones de muestreo se distribuyeron desde la franja litoral próxima a Gibraltar hasta playas del término municipal de La Línea de la Concepción, como Sobrevela, El Burgo, Torre Nueva y Guadalquitón. Esta configuración permitió obtener una visión amplia de los diferentes sustratos presentes, desde fondos arenosos móviles hasta zonas rocosas con mayor heterogeneidad estructural.
Entre los resultados preliminares figura el registro de imágenes detalladas de hábitats sensibles, incluidos arrecifes, mantos de sedimentos finos y zonas con notable actividad biológica. Las muestras recogidas serán analizadas en laboratorio para identificar especies y estudiar posibles evidencias de impactos de origen humano, así como la presencia de organismos exóticos que puedan modificar la estructura ecológica del entorno. Estos análisis posteriores permitirán caracterizar con precisión las comunidades bentónicas y evaluar la situación actual de los diferentes tipos de hábitats.
El trabajo realizado se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio del IEO-CSIC para obtener una visión sistemática del fondo marino en el entorno del Estrecho de Gibraltar. La campaña ESTRECHO_1025 complementa estudios recientes efectuados a bordo del Ramón Margalef, que investigó rangos de profundidad entre 50 y 400 metros mediante el ROV Liropus. Asimismo, se prevén nuevos muestreos con el buque Odón de Buen, centrados en sectores más profundos de la zona batial. El conjunto de estas operaciones permitirá disponer de una cartografía y una caracterización integrales que abarcan desde el infralitoral hasta grandes profundidades.
El Estrecho de Gibraltar es un enclave ecológico singular en el que confluyen especies atlánticas y mediterráneas, además de comunidades propias de regiones europeas y norteafricanas. La ZEC Estrecho Oriental contiene hábitats protegidos por la Directiva Hábitats de la Unión Europea, como bancos de arena, arrecifes y cuevas marinas. La distribución exacta y el estado actual de estos hábitats aún requieren revisiones continuas, motivo por el cual se consideran prioritarias las campañas orientadas a actualizar la información disponible.
Los datos recogidos durante estos trabajos servirán para alimentar los programas de seguimiento de hábitats marinos protegidos y contribuir al cumplimiento de los indicadores establecidos por la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina, que exige a los Estados miembros mantener un conocimiento actualizado sobre la calidad del medio marino y sobre las presiones que afectan a sus ecosistemas.
La campaña forma parte del proyecto BIODIV: “Asesoramiento científico-técnico para el seguimiento de la biodiversidad marina: espacios y especies marinos protegidos de competencia estatal (2022-2025)”, financiado por la Unión Europea a través del programa NextGenerationEU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. También cuenta con financiación de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), y del CSIC, a través del Instituto Español de Oceanografía.

