domingo, 1 de marzo de 2026
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Un estudio demuestra que los residuos plásticos alteran el metabolismo y la estabilidad de los bancos de mejillón en la costa gallega

Un estudio del Instituto Español de Oceanografía revela que los residuos plásticos, incluso en pequeñas cantidades, afectan el metabolismo y la estabilidad de los bancos de mejillón en Galicia.

Redacción··Sostenibilidad·3 minImprimir
Un estudio demuestra que los residuos plásticos alteran el metabolismo y la estabilidad de los bancos de mejillón en la costa gallega

Un equipo multidisciplinar de investigación liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC), las universidades de Málaga y Cádiz, así como con organismos científicos internacionales, ha publicado un estudio que revela cómo los residuos plásticos, incluso en pequeñas cantidades, afectan significativamente al rendimiento fisiológico y a la estructura de los bancos de mejillón, una especie clave en los ecosistemas costeros de Galicia.

El trabajo, desarrollado en el litoral gallego y enmarcado en el programa internacional GAME (Global Approach by Modular Experiments), constata que la presencia de macroplásticos bentónicos, especialmente filamentos de nailon (procedentes de sedales de pesca) y películas de polietileno (similares a bolsas comerciales), puede alterar procesos esenciales en estos moluscos, que desempeñan un papel crucial en la productividad y estabilidad de los hábitats marinos.

Uno de los principales hallazgos del estudio es que altas concentraciones de filamentos de nailon provocan una disminución significativa de la tasa de respiración y filtración de los mejillones, dos funciones vitales para su metabolismo. Esta alteración compromete directamente su capacidad para alimentarse y oxigenarse, con posibles consecuencias para su supervivencia y para las comunidades que dependen de ellos.

Por otro lado, aunque en cantidades reducidas ciertos plásticos pueden incluso favorecer la formación de estructuras más complejas, cuando la acumulación es elevada se observa una pérdida de cohesión estructural en los bancos de mejillón. Los investigadores advierten que este exceso limita la movilidad de los individuos y reduce su capacidad de formar agregaciones estables en tres dimensiones, lo que puede debilitar la función de estos organismos como ingenieros ecosistémicos.

En comparación, las películas de polietileno mostraron efectos más moderados, aunque también influyeron negativamente en algunos parámetros fisiológicos. La exposición continuada a este tipo de residuos puede alterar la dinámica de filtración y el comportamiento de los individuos, incluso en escenarios con baja densidad de plásticos.

“Los hallazgos de este trabajo subrayan la necesidad de incorporar los macroplásticos bentónicos en la gestión y evaluación ambiental, y de abordar la contaminación por plásticos desde una perspectiva ecosistémica”, explica Eva Cacabelos, coautora del estudio y técnica del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO-CSIC. Cacabelos insiste en que los efectos de los residuos plásticos no deben medirse solo por su impacto visual o su persistencia, sino también por su influencia directa en los procesos funcionales que sostienen la biodiversidad marina y los servicios ecosistémicos costeros.

La investigación se integra en el programa GAME, coordinado por el centro alemán GEOMAR Helmholtz Centre for Ocean Research Kiel, que en su edición de 2020 se centró en evaluar el impacto de los residuos plásticos marinos sobre organismos bentónicos y los procesos ecológicos asociados. El experimento en Galicia fue acogido por el IIM-CSIC en Vigo, con participación activa de Eva Cacabelos (IEO-CSIC), José Fernández Babarro (IIM-CSIC) e Ignacio Gestoso (INMAR-UCA), del Instituto Universitario de Investigación Marina de la Universidad de Cádiz.

Este trabajo contribuye a ampliar el conocimiento sobre los efectos ecológicos de la contaminación plástica en hábitats bentónicos, donde su impacto es menos visible que en superficie pero potencialmente más persistente y dañino. Además, pone de relieve la necesidad de medidas de prevención, gestión y vigilancia que incluyan tanto los microplásticos como los residuos de mayor tamaño en los planes de conservación marina, especialmente en zonas de alta producción biológica como la costa gallega.

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