La Dirección General de la Marina Mercante, organismo dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, celebró en Bilbao una jornada técnica sobre las repercusiones operativas y financieras de la Estrategia Marítima de España 2025-2050, con especial atención al programa de ayudas para la descarbonización del sector naviero.
El encuentro, organizado el 21 de noviembre, reunió a representantes de navieras, astilleros, autoridades portuarias y empresas auxiliares para examinar los mecanismos de implementación del Plan de Acción Nacional para la Descarbonización del Transporte Marítimo, aprobado por el Consejo de Ministros el 18 de noviembre.
Ana Núñez, directora general de Marina Mercante, confirmó en la sesión inaugural que los objetivos establecidos en la Estrategia Marítima de España 2025-2050 se están cumpliendo según el calendario previsto. La responsable citó como indicadores de avance la aprobación del plan de descarbonización, la digitalización de los procedimientos administrativos en trámites de despacho y matrícula de buques, y el programa de apoyo a la innovación tecnológica en el sector.
El Consejo de Ministros aprobó un programa de ayudas públicas dotado con 250 millones de euros para el periodo 2026-2030, destinado a financiar la renovación y transformación de buques de bandera española. El programa incluye subvenciones directas para la construcción de nuevas unidades o la reconversión de buques existentes mediante la instalación de sistemas de propulsión alternativos que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.
El plan forma parte del marco regulatorio establecido por el Acción Nacional para la Descarbonización del Transporte Marítimo, que incluye ayudas públicas con fondos nacionales por un importe total de 1.300 millones de euros en cinco años. Esta financiación se distribuirá entre diferentes líneas de actuación: renovación de flotas, desarrollo de infraestructuras de suministro de combustibles alternativos en puertos y digitalización de operaciones.
Marco normativo europeo
El programa de ayudas españolas se desarrolla en el contexto de la aplicación del reglamento FuelEU Maritime y la inclusión del transporte marítimo en el sistema de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (EU ETS). Estas normativas establecen requisitos progresivos de reducción de la intensidad de gases de efecto invernadero del combustible utilizado por los buques que operan en puertos europeos.
La directora general señaló en su intervención que el plan de ayudas constituye un mecanismo para facilitar la adaptación del sector naviero español a estos requerimientos normativos. «Este plan será un acicate para colaborar en la descarbonización del transporte marítimo del país y servirá para mejorar la sostenibilidad ambiental en el ámbito marítimo, que es uno de los objetivos principales de la Estrategia», declaró Ana Núñez durante el acto inaugural de la jornada sobre descarbonización del sector en el marco de la Estrategia Marítima de España 2025-2050.
Ejes de la Estrategia Marítima
La Estrategia Marítima de España 2025-2050, aprobada en 2023, establece cuatro líneas de actuación prioritarias: descarbonización del transporte marítimo, digitalización de procedimientos administrativos y operativos, apoyo a la innovación tecnológica en construcción naval y equipamiento marítimo, y otros aspectos relacionados con la competitividad del sector.
En materia de descarbonización, el documento estratégico fija objetivos de reducción de emisiones alineados con el Pacto Verde Europeo y el objetivo de neutralidad climática de la Unión Europea para 2050. El sector marítimo español deberá adaptar sus operaciones a estos requerimientos mediante la incorporación de combustibles alternativos, la mejora de la eficiencia energética de los buques y la optimización de rutas y operaciones portuarias.
La jornada de Bilbao incluyó presentaciones técnicas sobre las diferentes modalidades de ayudas disponibles, los requisitos de elegibilidad para las empresas navieras y los procedimientos administrativos de solicitud. Los participantes también analizaron los plazos de ejecución del programa y las condiciones de compatibilidad con otras ayudas públicas nacionales o europeas.
Los representantes del sector presentes en el encuentro plantearon cuestiones relacionadas con los costes de transformación de buques existentes, la disponibilidad de combustibles alternativos en puertos españoles y los periodos de amortización de las inversiones en tecnologías de propulsión alternativa.

