El sistema de puertos de interés general del Estado ha movido un total de 465.120.751 toneladas de mercancías durante los diez primeros meses de 2025. Esta cifra, según los datos provisionales facilitados por el organismo público, representa un descenso del 0,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. A pesar de que el balance global se mantiene en cifras negativas respecto a 2024, influenciado por el contexto de incertidumbre económica mundial, el análisis mensual revela una estabilización progresiva de los tráficos y una moderación en la caída acumulada.
La evolución de los datos a lo largo del ejercicio 2025 muestra una tendencia de recuperación en el tramo final del año. El registro de octubre, con ese descenso del 0,7%, mejora sustancialmente las cifras observadas durante los meses de primavera y verano, donde se experimentaron contracciones más acusadas: un -2,9% en mayo, un -3,1% en junio y un -2,3% durante julio y agosto. Septiembre ya anticipó este cambio de dinámica con una bajada del 1,7%, confirmándose en octubre una aproximación a los niveles del ejercicio previo gracias a la solidez de la mercancía convencional y a una leve mejoría en el segmento de los graneles líquidos.
Comportamiento de la mercancía general y convencional
Dentro de las tipologías de carga, la mercancía general, que aglutina una parte mayoritaria del tráfico portuario, registró en el periodo de enero a octubre un volumen de 234,2 millones de toneladas, lo que supone un ligero descenso del 0,2%. Sin embargo, al desglosar esta categoría se observan comportamientos dispares. La mercancía convencional ha mostrado un desempeño positivo, con un crecimiento del 3,8% y alcanzando los 74,5 millones de toneladas. Este segmento ha actuado como un elemento estabilizador frente al descenso de la carga contenerizada.
Por su parte, la mercancía en contenedores experimentó un retroceso del 2% en términos de peso, sumando 159,6 millones de toneladas en relación con el mismo periodo del año anterior. No obstante, la medición en unidades de transporte estandarizadas ofrece una perspectiva diferente y más positiva sobre la actividad logística en las terminales.
Evolución del tráfico de contenedores
El movimiento de contenedores medido en TEUs registró un incremento del 2,4%, superando la barrera de los 15,6 millones de unidades hasta octubre. Este dato confirma la relevancia de los puertos españoles en el esquema del comercio marítimo internacional.
Un análisis pormenorizado de estos flujos permite identificar dos tendencias divergentes. Por un lado, el tráfico de contenedores en tránsito continúa a la baja, con una disminución del 1,4% desde el inicio del año. Sin embargo, esta caída es más moderada que la registrada en meses anteriores, lo que sugiere una paulatina normalización en los flujos de transbordo internacional.
Por otro lado, el dato más significativo para la economía nacional reside en el comportamiento de los contenedores de importación y exportación (import-export). Este segmento mantiene una sólida trayectoria ascendente con un crecimiento del 8,3%. Este indicador refleja el dinamismo del comercio exterior de España y la capacidad de la infraestructura portuaria para dar soporte a la actividad productiva y de consumo del país, independientemente de las fluctuaciones en el mercado de transbordo global.
Recuperación en graneles y crecimiento del Ro-Ro
El segmento de los graneles líquidos ha logrado revertir en octubre la tendencia negativa que arrastraba durante gran parte del año. Con un aumento del 0,2%, este tráfico ha rozado los 150 millones de toneladas. La reactivación de productos energéticos y materias primas como la gasolina, el gas natural y diversos productos químicos ha sido determinante para alcanzar esta cifra y frenar las caídas previas.
En contraposición, los graneles sólidos continúan mostrando cifras inferiores a las de 2024. Hasta octubre, se movieron 67,7 millones de toneladas de este tipo de mercancías, lo que representa un descenso del 4,5% respecto al mismo periodo del año anterior. La menor demanda de ciertos minerales o productos agroalimentarios a granel suele ser el factor detrás de estas oscilaciones en el tráfico de sólidos.
En cuanto al tráfico rodado o Ro-Ro (buques que transportan cargamento rodado, tanto automóviles como camiones), los puertos españoles han gestionado cerca de 63 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 3%. Este dato evidencia la importancia de las autopistas del mar y las líneas de corta distancia para el transporte logístico intraeuropeo y con el norte de África.
Buques y tráfico de pasajeros
La estadística de buques mercantes que han hecho escala en los puertos españoles arroja un total de 138.239 unidades en los diez primeros meses del año, una cifra que representa un descenso del 2,3% respecto al año anterior. Sin embargo, el arqueo bruto (GT) de estos buques se incrementó en un 1%. Esta disparidad entre el número de barcos y su capacidad total responde a una tendencia estructural del sector marítimo: la utilización de buques de mayor tamaño y capacidad de carga, lo que permite mover más mercancías con un menor número de escalas, optimizando así la cadena logística.
Finalmente, el tráfico de pasajeros ha consolidado su recuperación y crecimiento. Hasta octubre, el sistema portuario registró más de 36,8 millones de movimientos de pasajeros, lo que se traduce en un aumento del 4,8% en relación con el mismo periodo de 2024. Estas cifras engloban tanto el transporte en régimen de línea regular (ferris entre la península y las islas o las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) como la actividad de cruceros, que mantiene su fortaleza como sector clave para el turismo en las ciudades portuarias.

