El astillero de Navantia en Puerto Real (Cádiz) ha celebrado este jueves el acto de bajada a dique de la quilla del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), una nueva unidad que se construye para la Armada Española y que está destinada a ampliar sus capacidades en operaciones subacuáticas y misiones de rescate de submarinos.
La ceremonia se ha desarrollado como un acto interno de trabajo, en el que han estado presentes representantes tanto de Navantia como de la Armada. Por parte del astillero, han asistido el director de Operaciones y Negocio, Gonzalo Mateo-Guerrero Alcázar, y el director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima, Alberto Cervantes. En representación de la Armada, han participado el almirante Carlos Martínez-Merello Díaz de Miranda, asesor del AJEMA; el teniente general José Antonio Gutiérrez Sevilla, subdirector general de Programas; y el capitán de navío Ángel Arrazola Martínez, jefe de la Oficina de Programas, entre otros oficiales.
Desde una zona habilitada junto al dique, los asistentes pudieron observar el descenso de la quilla del buque, una maniobra que se realizó mediante las grúas pórtico del astillero y que supone el inicio de la fase de ensamblaje estructural en seco del BAM-IS. La plantilla también tuvo la oportunidad de seguir la operación desde una posición elevada, lo que permitió contemplar la maniobra completa.
Capacidades técnicas y operativas
El BAM-IS está concebido como un buque altamente versátil, preparado para asumir distintos perfiles de misión en el ámbito subacuático. Su diseño incluye una amplia cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados que permite la instalación de módulos específicos en función del tipo de operación a realizar, como tareas de buceo, salvamento, recuperación de restos o protección del patrimonio subacuático.
En el apartado técnico, destaca su planta propulsora y de generación eléctrica basada en corriente continua y tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía. Esta configuración le permitirá mantener un posicionamiento dinámico de alta precisión, incluso en condiciones meteorológicas adversas. La instalación de propulsores cicloidales contribuirá a mejorar la maniobrabilidad del buque en espacios reducidos o durante operaciones delicadas en superficie y bajo el mar.
Asimismo, el BAM-IS está diseñado para operar con el Sistema de Rescate Submarino de la OTAN (NSRS), lo que le permitirá obtener la certificación ‘MOSHIP’, condición indispensable para actuar como buque nodriza en misiones de salvamento de submarinos de la Alianza Atlántica. Esta capacidad es inédita en la Armada Española y marca un salto cualitativo en la integración de sus capacidades navales con las de otros países aliados.
Sistemas no tripulados y estándares ambientales
Otro de los elementos relevantes del buque es su capacidad para operar con vehículos no tripulados de intervención subacuática (ROV), que permitirán realizar inspecciones, tareas de reconocimiento y operaciones técnicas a gran profundidad sin necesidad de desplegar buzos en entornos de alto riesgo.
En términos medioambientales, el BAM-IS cumple con los estándares internacionales más exigentes. El uso de propulsión eléctrica con tecnologías limpias y la capacidad de operar en modo silencioso contribuirán a reducir la huella ambiental del buque durante sus operaciones.
La bajada de quilla representa una de las primeras fases clave dentro del proceso de construcción naval, al permitir el inicio del montaje estructural del casco en el dique seco. A partir de este punto, el BAM-IS comenzará a tomar forma sobre la grada del astillero, siguiendo un calendario que permitirá su entrega en los próximos años.

