El Ayuntamiento de Santander ha iniciado las obras de mejora de los accesos al Faro de Cabo Mayor, una intervención enmarcada dentro del Plan de Sostenibilidad Turística Norte Litoral – Costa Quebrada, financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con un presupuesto de 278.875 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, la obra ha sido adjudicada a la empresa SENOR.
Una intervención centrada en la accesibilidad y la integración paisajística
El proyecto contempla una serie de actuaciones destinadas a transformar el actual acceso en un itinerario más seguro, accesible y coherente con el entorno natural del litoral santanderino. Para ello, se eliminarán las diferencias de nivel mediante una plataforma única, con un itinerario peatonal continuo de 2,50 metros de anchura, separado de la calzada mediante una franja verde con losa césped y muretes de gaviones que incorporarán bancos de madera.

La vía mantendrá el doble sentido de circulación, aunque se reducirá el ancho de los carriles, destinando 4,50 metros a la calzada, que se convertirá en zona 20 con tráfico compartido entre vehículos y bicicletas. El pavimento será de tipo impreso para facilitar el calmado del tráfico, y en la zona peatonal se empleará hormigón fotoluminiscente con iluminación baja y balizas, con el fin de evitar la contaminación lumínica en este espacio natural.
Una de las novedades será la apertura de un acceso exclusivamente peatonal en el lateral izquierdo del muro existente, lo que permitirá una entrada más segura y reducirá el cruce con vehículos. También se habilitará una pequeña zona de estancia en el acceso al recinto del faro.
Para garantizar la funcionalidad del trazado, se crearán al menos tres apartaderos ejecutados en el mismo pavimento que el itinerario peatonal, permitiendo así el cruce de vehículos de grandes dimensiones como autobuses, camiones de reparto o de servicios.
En cuanto al mobiliario urbano y elementos de contención, se sustituirán las actuales barandillas de hormigón por soluciones naturales que impedirán el aparcamiento en los márgenes y permitirán la instalación de aparcabicis. El punto de reciclaje existente se recolocará para integrarse en la nueva senda peatonal y mejorar su conexión con el entorno.
La plaza y el área de aparcamiento próximas al faro se mantendrán en su configuración actual, aunque se llevarán a cabo tareas de asfaltado y repintado de las plazas, incorporando recorridos peatonales señalizados con hormigón claro. El sistema de drenaje superficial se conservará, pero se mejorará mediante la adecuación de cunetas y la reordenación de las pendientes para una evacuación eficiente de aguas de escorrentía.
La intervención incluye además la instalación de nuevos conductos para iluminación y datos, con el objetivo de preparar el entorno para futuras necesidades técnicas y de servicios.
Un proyecto incluido en una estrategia de ordenación del frente litoral
Esta obra forma parte de una estrategia municipal más amplia que incluye otros proyectos vinculados a la movilidad sostenible y la recuperación del frente costero, como la semipeatonalización de los accesos al recinto del Palacio de la Magdalena, recientemente aprobada con un presupuesto de licitación de 477.206 euros y también con un plazo de ejecución de cinco meses.
Asimismo, el Ayuntamiento continúa desarrollando iniciativas complementarias en la zona, como el Parque 2020, la renaturalización del entorno de Doctor Diego Madrazo o el nuevo aparcamiento de Mataleñas.

