El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y el ministro delegado de Inversiones, Convergencia y Evaluación de Políticas Públicas de Marruecos, Karim Zidane, han mantenido una reunión de alto nivel en el Palacio de la Moncloa para analizar materias de interés común y proponer estrategias conjuntas en sectores como el transporte, las infraestructuras y la movilidad sostenible.
El encuentro ha permitido constatar la sintonía política y económica entre ambos países, un factor que los dos gobiernos consideran fundamental para abordar oportunidades de colaboración que profundicen en la integración de ambas economías en las cadenas de valor regionales, particularmente en el Mediterráneo y el continente africano. Marruecos constituye el principal destino africano de la inversión directa española, con presencia de empresas como ALSA, Barceló, Abengoa, Antolín y Baleària en diversos sectores de actividad.
Ambos mandatarios han abordado el carácter estratégico de la relación bilateral y la importancia de mantener un marco estable que favorezca las inversiones y proyectos conjuntos. Óscar Puente ha trasladado su reconocimiento al plan de inversión marroquí en infraestructuras de transporte, que prevé ampliar la red ferroviaria de alta velocidad hasta los 1.300 kilómetros en el horizonte 2040, y ha comunicado el interés del sector español del transporte y las infraestructuras en consolidar su papel como socio en la transformación de la movilidad marroquí.
«Nuestras empresas están presentes y desean seguir estándolo, especialmente en lo que se refiere al transporte ferroviario y a la alta velocidad», ha indicado el ministro español. En este contexto, Puente ha señalado que las empresas españolas son «líderes mundiales» y que sus conocimientos y experiencia «son reconocidos en todo el mundo», citando como ejemplos la presencia de Adif e Ineco en el país magrebí.
La delegación española ha trasladado asimismo su interés en promover un comercio más equilibrado y de mayor valor añadido, así como en acompañar los planes de inversión marroquí en infraestructuras portuarias, aeroportuarias, ferroviarias y viales. Ambos gobiernos han expresado su voluntad de favorecer un clima de negocios más estable y de consolidar los mecanismos que permitan resolver de manera ágil los conflictos administrativos o contractuales que puedan surgir en el desarrollo de proyectos conjuntos.
En el marco de estas reuniones de alto nivel, España y Marruecos han firmado un Memorándum de Entendimiento para la cooperación científica en el estudio de la sismicidad y la geodinámica de la zona del Estrecho de Gibraltar. Esta área, situada en la zona de colisión de las placas tectónicas de Eurasia y África, presenta un interés común para ambos países en materia de prevención y monitorización de riesgos naturales.
El acuerdo ha sido suscrito por el Instituto Geográfico Nacional español, dependiente de la Subsecretaría de Transportes y Movilidad Sostenible, y el Centro Nacional para la Investigación Científica y Técnica de Marruecos (CNRST). El documento establece un marco de colaboración destinado a mejorar el conocimiento común sobre terremotos y posibles tsunamis en la región.
El memorándum contempla el desarrollo de estudios conjuntos, el intercambio de información científica previa y futura, y la coordinación en el despliegue de redes de observación instrumental en ambos lados del Estrecho. El acuerdo tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga en función de los resultados obtenidos y el interés de las partes en continuar la colaboración científica.
Las relaciones comerciales entre España y Marruecos se enmarcan en un contexto de creciente integración económica en la región mediterránea occidental. El país magrebí ha acometido en los últimos años un ambicioso programa de modernización de sus infraestructuras de transporte, con proyectos como la línea de alta velocidad Tánger-Casablanca, operativa desde 2018, y la expansión portuaria de Tánger Med, que se ha consolidado como el principal hub de contenedores del continente africano.
La presencia de operadores españoles en el mercado marroquí abarca sectores como el transporte de viajeros por carretera, donde ALSA mantiene una posición consolidada, y las conexiones marítimas con la península, donde Baleària opera servicios regulares de pasaje y carga rodada. El sector hotelero, con la presencia del grupo Barceló, y la industria de componentes de automoción, con Antolín, completan el mapa de inversión española en el país norteafricano.

