El Puerto de Vigo ha acogido esta mañana la demostración de carga de semirremolques en los vagones VTG tipo pocket P4000, un sistema diseñado específicamente para operar en la red ferroviaria de la Península Ibérica. La presentación ha contado con la participación del presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, el CEO del Grupo Davila, José Manuel Raimúndez, y el director de Transglobal, Carlos Gago.
Este sistema permitirá la puesta en marcha de la Autopista Ferroportuaria, conectando el tráfico marítimo con el terrestre. A diferencia de los trenes convencionales que transportan contenedores, estos vagones permiten cargar la gabarra completa del camión, lo que elimina vehículos pesados de las carreteras y reduce la huella de carbono del transporte de mercancías.
Durante la jornada, Carlos Botana ha señalado la importancia estratégica de esta tecnología para el puerto gallego: «Estamos ante una auténtica revolución para el Puerto de Vigo. Con estos equipos y este sistema tan moderno, el puerto entra en una nueva dimensión, situándose al nivel de grandes nodos logísticos como Algeciras, Valencia o Barcelona».
El presidente de la Autoridad Portuaria ha indicado que, aunque el volumen de tráfico actual sea distinto al de esos puertos, Vigo ya compite en eficiencia y tecnología. «Contar con gente formada y con estos equipos nos dará una visión muy positiva del puerto que queremos para el futuro: un nodo logístico de referencia, sostenible y tecnológicamente avanzado», ha añadido Botana.
La implementación de los vagones tipo pocket sitúa al Puerto de Vigo en un nivel de eficiencia logística comparable al de los principales puertos del Mediterráneo. La formación de equipos especializados y la tecnología aportada por Transglobal y Termavi son elementos centrales de este proyecto.
Pruebas de gálibos y plazos de puesta en marcha
La puesta en marcha definitiva de la Autopista Ferroportuaria requiere un proceso técnico que incluye la realización de pruebas de gálibos mediante trenes equipados con cámaras para monitorizar la infraestructura ferroviaria. Estas pruebas tienen como objetivo asegurar que todos los túneles y pasos son aptos para el transporte de semirremolques en los nuevos vagones.
Tras un periodo de organización y adecuación de las infraestructuras, se estima que la autopista ferroportuaria esté plenamente operativa en un plazo aproximado de un año.

