La Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, a través de Andalucía TRADE, ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la resolución que amplía hasta junio de 2026 el plazo para presentar solicitudes a la convocatoria no competitiva de incentivos a la I+D+i empresarial. La medida permite a las empresas andaluzas seguir accediendo a financiación pública para proyectos de innovación con horizonte de ejecución hasta 2027.
La ampliación responde a la planificación de nuevas convocatorias de incentivos a la I+D+i en régimen competitivo que Andalucía TRADE prevé lanzar durante la primera mitad de 2026. De este modo, el organismo autonómico garantiza la continuidad del apoyo público a la innovación empresarial, combinando líneas no competitivas, actualmente abiertas, con futuras convocatorias sujetas a concurrencia competitiva.
La orden cuyo plazo ha sido ampliado tiene como finalidad incentivar proyectos de investigación industrial y desarrollo experimental en Andalucía. Cuenta con una dotación total de 35,6 millones de euros, cofinanciados con fondos FEDER, y se articula mediante un sistema de concurrencia no competitiva, en el que las solicitudes se atienden por orden de llegada hasta el agotamiento del presupuesto o la finalización del periodo de vigencia.
Esta línea de ayudas está dirigida a proyectos empresariales orientados a la búsqueda de nuevos productos, procesos o servicios, así como a la mejora de los ya existentes. Las iniciativas deben encuadrarse en las prioridades recogidas en la Estrategia de Especialización Inteligente para la Sostenibilidad de Andalucía, conocida como S4Andalucía, que define los ámbitos estratégicos de innovación en la comunidad autónoma.
Para acceder a los incentivos, los proyectos no pueden haberse iniciado con anterioridad a la fecha de presentación de la solicitud. Además, deben ser considerados viables desde el punto de vista técnico, económico y financiero, y su periodo de ejecución no puede superar los dos años.
Los beneficiarios de esta línea son microempresas y pymes, que pueden concurrir de forma individual o en agrupación con otra pyme o con una empresa que no tenga esta consideración. Las empresas que no sean pequeñas o medianas únicamente pueden participar en proyectos en agrupación. En todos los casos, las entidades solicitantes deben disponer de un establecimiento operativo en Andalucía en el momento de inicio de la ejecución del proyecto, con independencia de la ubicación de su domicilio social, y acreditar capacidad económica y financiera suficiente.
El importe de las ayudas puede alcanzar hasta el 50% de la inversión subvencionable cuando los proyectos se presentan en agrupación. En concreto, la intensidad de la ayuda puede llegar al 50% para pequeñas empresas, al 45% para medianas y al 25% para empresas que no sean pymes. En el caso de proyectos individuales, la subvención puede alcanzar hasta el 45% de la inversión elegible.
En paralelo a esta convocatoria no competitiva, Andalucía TRADE prepara para 2026 la publicación de nuevas líneas de incentivos a la I+D+i en régimen competitivo. En conjunto, ambas modalidades permitirán poner a disposición del tejido empresarial andaluz un total de 105,3 millones de euros destinados a proyectos de innovación.
Las convocatorias no competitivas se caracterizan por la concesión de ayudas conforme al orden de presentación de solicitudes, mientras que las competitivas implican la evaluación comparada de todos los proyectos presentados dentro de un plazo determinado, con el fin de seleccionar aquellos que mejor se ajustan a los objetivos establecidos.
Más allá de la I+D+i, Andalucía TRADE articula un sistema global de incentivos directos a la inversión empresarial que, en el actual marco comunitario, alcanzará los 325 millones de euros cofinanciados con FEDER. A esta cifra se sumarán instrumentos de financiación alternativa actualmente en fase de despliegue, lo que elevará la oferta total de apoyo financiero a más de 430 millones de euros.
Este sistema cubre un amplio abanico de necesidades empresariales, que incluye el desarrollo de proyectos de inversión industrial, la creación de pequeñas empresas, la internacionalización de pymes, iniciativas de I+D+i, el acceso a mercados bursátiles, la bonificación de comisiones e intereses vinculados a operaciones avaladas por sociedades de garantía recíproca, así como financiación reembolsable para startups y proyectos de expansión. También contempla actuaciones vinculadas a tecnologías digitales, innovación tecnológica profunda, tecnologías limpias, eficiencia en el uso de recursos y biotecnología.
Entre las novedades recientes figura el Fondo para Tecnología Estratégica en Andalucía, basado en el proyecto europeo STEP. Este instrumento cuenta con un presupuesto de 30 millones de euros y prevé apoyar proyectos de carácter tecnológico mediante fórmulas como la participación en el capital o los préstamos participativos. Por primera vez en Andalucía, este fondo permitirá el acceso a empresas de todos los tamaños, incluidas las grandes compañías.
La acogida del sistema de incentivos ha sido elevada desde la apertura de las primeras convocatorias. Hasta el momento, las empresas andaluzas han comprometido el 58% del presupuesto disponible en poco más de un tercio del periodo de vigencia de las órdenes en curso. De los primeros 244 millones de euros activados en verano de 2024 para proyectos de desarrollo industrial e I+D+i hasta 2027, se han aprobado ya incentivos por valor de 141,6 millones de euros.
Estos recursos han permitido respaldar 545 proyectos empresariales que movilizan una inversión privada de 297 millones de euros. De media, Andalucía TRADE subvenciona el 47,7% de la inversión subvencionable en cada proyecto, una proporción superior a la registrada en la anterior orden de incentivos vigente.

