La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha presentado el tercer informe trimestral de seguimiento del Proyecto de Arrecifes Biomiméticos para la Renaturalización de Espacios Portuarios, correspondiente al mes de octubre de 2025. Los resultados constatan un incremento del 54% en el número de especies marinas en las zonas con arrecifes instalados en comparación con áreas de control de características similares, frente al 48% registrado en el anterior seguimiento realizado en julio.
El proyecto, puesto en marcha a comienzos de 2025 como experiencia piloto por la Unidad de Medio Ambiente del organismo portuario, se basa en la instalación de estructuras diseñadas para imitar hábitats naturales y favorecer el asentamiento y desarrollo de comunidades marinas sobre infraestructuras portuarias. Los arrecifes están dotados de un sustrato especialmente diseñado para estimular la colonización biológica y son monitorizados de forma periódica mediante campañas de seguimiento científico.
El informe confirma que el objetivo principal de la iniciativa, la mejora de la biodiversidad en las dársenas portuarias, se está cumpliendo de forma progresiva. Además de la proliferación de especies, se constatan efectos ambientales positivos adicionales como el aumento de la biomasa marina, la mejora de la calidad de las aguas, la captura de CO₂ y la detección temprana de especies alóctonas, incluidas aquellas con potencial carácter invasor.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, ha señalado que los datos del tercer seguimiento confirman que los arrecifes biomiméticos están demostrando la compatibilidad entre la actividad portuaria y la regeneración ambiental, aportando beneficios cuantificables a los ecosistemas marinos.
Las tres ubicaciones seleccionadas para el proyecto piloto presentan comportamientos diferenciados, tal como se preveía dadas las distintas características de cada emplazamiento. El entorno del Muelle Reina Sofía registra los resultados más destacados, con un incremento del 106% en el número de especies detectadas en torno a los arrecifes respecto a las zonas de referencia, duplicando así la biodiversidad presente antes de la instalación de las estructuras.
En la Dársena de Embarcaciones Menores, el aumento de especies se sitúa en el 67%, una cifra que la Autoridad Portuaria considera especialmente relevante teniendo en cuenta que durante el trimestre analizado se celebró la regata ARC y que la marina presentaba ya una elevada ocupación de amarres. En el seguimiento de julio, esta dársena había alcanzado un incremento del 107%, lo que evidencia cierta variabilidad estacional.
La zona de cruceros presenta un incremento del 35% en especies marinas. Al haberse realizado el seguimiento en octubre, el inicio de la temporada alta de cruceros no ha tenido incidencia negativa en los resultados, manteniéndose estable el crecimiento de biodiversidad y confirmando la compatibilidad del proyecto con las operaciones portuarias habituales.
En términos de biomasa, la Dársena Deportiva registra una generación en los arrecifes que supera en un 54% a la de su zona de control, lo que se traduce en una mayor capacidad de captura de CO₂ asociada al desarrollo de las comunidades biológicas establecidas sobre las estructuras.
Los resultados del tercer informe avalan la decisión adoptada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas de ampliar el número de arrecifes biomiméticos en el Puerto de Las Palmas y de extender la iniciativa a los puertos de Arrecife y Puerto del Rosario, incorporando esta solución basada en la naturaleza al conjunto del sistema portuario que gestiona el organismo en la provincia oriental canaria.
Calzada ha indicado que el comportamiento especialmente positivo en zonas como Reina Sofía demuestra el potencial de este tipo de soluciones basadas en la naturaleza, y que la extensión del proyecto a otros puertos responde a la necesidad de aprovechar el conocimiento generado en la fase piloto.
El Proyecto de Arrecifes Biomiméticos se enmarca en las estrategias europeas y nacionales en materia de sostenibilidad, renaturalización y lucha contra el cambio climático. Su desarrollo permite restaurar la biodiversidad en zonas altamente antropizadas como las dársenas portuarias y mejorar la resiliencia de los ecosistemas marinos en entornos con actividad industrial y logística intensiva.

